domingo, 11 de marzo de 2012

Capítulo 13.


Su mano presionaba con la suficiente fuerza como para hacer que subiera las escaleras tras él casi volando. Una vez arriba me miró y le indiqué con la cabeza la puerta de la despensa.
-¿Te importaría soltarme? Me estás haciendo daño…
Gruñó y me soltó. Le seguí con desgana hasta la puerta. Una vez dentro, cerré la puerta detrás de mí, y ahí estaba Harry, mirándome, con una mezcla de dolor y rabia en la mirada.
-Hmmm… Las bebidas está detrás de ti, arriba a la dere…
-Sabes muy bien que no he subido por las bebidas, bueno sí, pero ahora no es lo más importante.
Le miré intuyendo por donde iban los tiros…
-Harry… Dejémoslo pasar, hagamos como si nada hubiera pasado.
-Pero ha pasado, y yo no me arrepiento, he hecho lo que sentía, ¿Me tengo que arrepentir?
-No, pero…
-Además, tú tampoco has puesto ninguna barrera… y bueno –Se pasó la mano por el pelo – Luego ha venido el chico de la cafetería…
-Alex.
-Sí, Alex –Dijo con desgana sentándose en una caja que había y bajó la cabeza.
-¿Qué pasa con Alex?
-Vamos, habéis estado haciendo ojitos y…. Buah… -Hundió la cara entre sus rodillas.
-Harry, yo no le he hecho ojitos a nadie, simplemente he sido amable, y no sé a qué viene todo esto… -Dije dándome la vuelta y apoyando la cabeza contra la puerta – No lo entiendo…
-¿El qué hay que entender?
-Todo… -Suspiré hondo- Nada más subir al avión te conozco a ti y a los demás chicos, quedamos como si nos conociéramos de toda la vida, lo de Belén y Louis, ahora esto… Llevo menos de una semana aquí y… Pfff… Vine para evadirme de los problemas y liberarme de un pasado, olvidar la persona que era en mi ciudad y empezar una nueva etapa y…
Oí que se levantaba.
-Yo solo… María, te conozco de un par de días, pero siento… Es como si te conociera de toda la vida, me trasmites seguridad y… No puedo evitar mirarte y sentir… No sé ni lo que siento, es algo nuevo para mí.
Sentí como su mano empezó a deslizarse por mi brazo.
-Siento lo de esta mañana, pero no puedo evitar desear tus labios contra los míos –Susurró acercándose de mi oído, cerré los ojos para sentir como los pelos de mi nuca se erizaban.
-Oye, ¿Necesitáis ayuda?
La voz de Niall nos sobresaltó.
-Joder… -Murmuró Harry.
-No, ya bajamos, gracias Niall…
-De nada –Dijo mientras se le oía marchar.
Me giré con miedo por cómo reaccionaría Harry.
-Entonces… ¿Lo olvidamos?
-Deberíamos bajar, si Niall ha subido es por algo…
-Niall ha subido por las bebidas.
-Harry… En serio…
-Está bien –Dijo con una amplia sonrisa y dejándome avanzar.
Empecé a aproximarme al estante de las bebidas, notaba sus ojos clavados en mí, se acercó a mi oído de nuevo, haciendo que uno de sus traviesos rizos me hicieran cosquillas.
-Pero que sepas, que esto no se va a quedar aquí –Dijo con sexymente.
Sacudí mis pensamientos intentando borrar esa última frase de mi mente, me estiré para llegar al estante, pero se me adelantó.
-Toma.
-Gracias.
Bajamos las escaleras en completo silencio. Al bajar y entrar al salón todos nos miraron extrañados.
-Pensábamos que os habíais quedado a vivir por allí arriba –Dijo Liam.
-A vivir o otras cosas… -Susurró Niall, Harry le fulminó con la mirada.
Repartimos las bebidas y nos sentamos.
-Oh, me encanta la película que echan a continuación –Dijo Laura.
-¿Cuál es? –Dije bebiendo un sorbo a mi bebida.
-El diario de Noah –Dijo con una amplia sonrisa.
-Aww me encanta, es de mis preferidas –Dijo Belén emocionada.
-Y de las mías –Dije mirando mi lata fijamente.
-A mi me encantó la primera vez que la vi –Dijo Niall abriendo su lata.
-Es verdad, lloraste como un niño –Dijo Zayn mientras le lanzaba uno de los cojines y le sacaba la lengua.
-Eh, yo también lloré –Dijo Laura molesta.
-Y yo –Dijo Belén dirigiendo su mirada hacia Zayn.
-¿Y tú? –Preguntó Harry, todas las miradas se dirigieron a mí.
-¿Yo? ¿Yo qué? –Me sentía incómoda con tantas miradas apuntando hacia mí.
-¿Lloraste? –Añadió Harry.
-No…
Niall abrió los ojos como platos y dijo levantando el tono de voz.
-¿¡No lloraste!?
-No, María es como un tótem, no llora, no respira y no se mueve –Dijo Belén entre carcajadas que todos le siguieron menos yo.
-Voy a hacer palomitas antes de que empiece la película… -Dije con un gesto de desgana en mi rostro.
Me acerqué a la cocina y cogí cuatro recipientes, éramos demasiados.
-Uff, menos mal, justo. –Susurré.
Hice los cuatro paquetes de palomitas y los repartí por los recipientes, me las apañé como pude para coger los tres e ir hasta el salón. Todos se habían cambiado de sitio.
Zayn y Laura en uno de los sillones, sin importarles el espacio, Niall, Liam y Belén en el suelo, Louis en el otro sillón y Harry en el sofá. Eso quería decir… Que me tenía que sentar a su lado.
Les entregué un recipiente a Laura y Zayn, otro a Niall y Belén y otro para Louis y Liam.
Me senté en el sofá y coloqué el recipiente en medio de Harry y yo. De repente el sofá me parecía más pequeño que nunca.
-Woah, ¿son de mantequilla? –Interrumpió Niall en mis pensamientos.
-Sí.
-Son mis preferidas.
Sonreí tímidamente y me volví a mis pensamientos.
No presté atención a la película, estaba demasiado metida en mis pensamientos por todo lo que había pasado aquel día y concentrada para no tener ningún contacto con Harry. Noté que varias veces me miraba de reojo, no sé si porque él también estaba pensando en lo de antes o simplemente mirando mis reacciones al ver la película.
Terminó la película. Todos estaban llorando menos yo, que ni siquiera me inmuté de que había terminado.
-Veis, como os decía, es un tótem –Dijo Belén secándose las lágrimas.
Todos rieron menos Harry, el se limitó a mirarme de arriba abajo.
Me levanté sin decir nada y cogí los recipientes de palomitas sin decir nada.
Oí unos pasos seguirme y me giré pensando que era Harry, pero no me encontré ni con sus ojos verdes ni sus alborotados rizos…

martes, 10 de enero de 2012

Capítulo 12.


Belén apareció por la puerta.
-Louis, te voy a dejar que me lo expliques todo, pero té también me tendrás que escuchar.
Harry y yo nos miramos sorprendidos, Louis levantó la mirada y al analizar sus palabras corrió con una amplia sonrisa y la abrazó, pero esta se quedó quieta.
-Vamos al salón, fuera hace frío –Dijo Belén deshaciendo el abrazo, se quitó el abrigo y el bolso y se adentró en el salón. Louis se quitó el abrigo y se lo dio a Harry, se quedó delate nuestro sonriendo y nos abrazó a la vez.
-Suerte –Le susurró Harry.
-Ya verás cómo lo arregláis –Le dije.
Louis se adentró el salón, Belén estaba en uno de los sillones sentada, seguramente para no tener que sentarse a su lado, pero no le funcionó, ya que Louis se sentó en el sofá de al lado y lo más cerca de ella que pudo.
-Gracias –Dijo Louis tímidamente pero sin apartar la sonrisa de su rostro.
-Espero que sepas aprovechar la oportunidad que te estoy dando, puede que sea la última.
Louis entró en pánico.
-Empieza cuando quieras, te escucho.
Harry y yo nos dirigimos a la cocina, todos estaban callados, todos nos miraban con la boca abierta sin comprender lo que sucedía.
-¿Empezamos a cenar? –Dije intentando romper el hielo.
-Sí, se van a enfriar –Dijo Harry abriendo y cortando en porciones una de ellas.
-¿Qué queréis de beber?
-¿Alguno nos va a contar lo que pasa? –Dijo Laura mosqueada.
-Eh… Louis y Belén… Hmmm –Intentó explicar algo con las manos, cosa que nadie entendió.
-Problemas amorosos –Añadí rápidamente.
-Oh, yo de eso sé mucho –Dijo Niall mientras cogía una porción de pizza.
Todo el mudo le miramos sin entender a que venía ese comentario.
Me senté al lado de Alex, Laura repartió bebidas, estábamos sentados en círculo. Comenzamos a comer y hablar de anécdotas de cuando éramos pequeños, pero Harry estaba distraído, en otro mundo.
-Belén… yo… no sé por dónde empezar… -Louis suspiró y hizo una pequeña pausa – Yo… quiero que sepas… que lo que menos quiero en este mundo es hacerte daño, al principio tuvimos nuestros choques en ambos sentidos –Los dos sonrieron tímidamente al recordar esos momentos en el avión, en el centro comercial… -Pero el día del cine y hoy me he dado cuenta de que eres diferente… no sé… va a sonar absurdo… pero eres una de las personas más increíbles que conozco, ya, ya sé que te conozco de dos días, pero eres diferente a las demás…
Belén estaba más tranquila, Louis estaba siendo sincero y ella lo notaba.
-Lamento como te he gritado en la entrada, he sido un estúpido, y bueno te he pedido muchas veces perdón y te pediré perdón las veces que sea necesario para tenerte como amiga, poder abrazarte y confiar en ti… y yo ser tu  amigo y ayudarte en todo lo que pueda –Louis agarró una malo a Belén, haciendo que se sorprendiera, se miraron los dos a los ojos- He perdido la cuenta de cuantas veces te he dicho estas palabras pero… ¿Me perdonas? –Louis sonrió de lado y Belén le devolvió la sonrisa.
-Supongo que yo también habré hecho cosas que te hayan hecho reaccionar de esa forma, a si que… -Dijo levantándose y tendiéndole la mano, Louis la aceptó y se levantó -Acepto las disculpas.
Louis le abrazó tan fuerte como pudo y le susurró dulcemente ‘Gracias’ haciendo que a Belén se le pusieron los pelos de punta. Louis se separó de ella.
-Oye, y… ¿De verdad me odias?
-Puede –Dijo Belén con una pícara sonrisa y dirigiéndose a la cocina, Louis sonrió, alzó las cejas y le siguió.
Cuando los vimos aparecer sonrientes por la cocina les miramos todos.
-Oh, mi pizza favorita –Dijo Louis cogiendo un trozo.
-Pásame un trozo –Dijo Belén.
Harry y yo nos miramos y nos sonreímos.
-Que raros sois… -Añadió Zayn.
Laura le dio un golpecillo en el brazo.
-Siento no haberte hecho mucho caso Alex, he tenido que aclarar unos asuntillos…
-No te preocupes.
Terminamos de cenar, nadie quiso sacar el tema de por qué Louis y Belén habían estado bien. No paramos de reír, después de cenar estuvimos viendo una película. Se hizo tarde.
-Bueno… yo me voy a ir, mañana trabajo –Dijo Alex levantándose del sofá.
-Oh, pobre –Contesté.
-Te acompaño a la salida –Dijo Belén levantándose y revolviéndole el pelo a Laura ya que se estaba quedando medio dormida.
-Y yo.
Alex se despidió de los chicos y Harry me fulminó con la mirada al pasar por su lado. ¿A qué venía esa mirada?
-Me tenéis que explicar todavía como os conocéis.
-Cosas de la vida Belén, no le busques sentido.
Alex rió y Belén nos lanzó una mirada de odio.
-Bueno, me voy, si no mañana me dormiré, ya sabéis donde trabajo –Dijo mirándome –Venirme a ver cuando queráis.
Le dio dos besos a Belén, dos a mí y se marchó. Volvimos al salón.
-Que majo, podrían aprender algunos de él. –Dije.
-¿Dónde hay más bebidas? Se han acabado -Dijo Harry.
-Arriba.
Me cogió de la muñeca obligándome a subir con él.

jueves, 5 de enero de 2012

Capítulo 11.


-Hmmm… Van a venir los demás chicos a cenar…
-Ah, por mi n… Espera, espera… Eso significa que también viene Louis, ¿no?
La miré a los ojos y asentí, Belén se limitó a sentarse a mi lado con la mirada perdida en el suelo.
-Lo he intentado parar… y Harry pero…
-No importa, yo me quedo aquí arriba.
-No seas tonta, los demás no tienen la culpa, además, si va a venir tú amigo Alex…
El silencio se adueñó de la habitación.
-Belén, bajas, cenas y luego te puedes subir diciendo que estás cansada.
-Por Alex… le puedo volver a llamar.
-Viene ya hacia aquí, no le hagas retroceder, además, el único que falta es Louis por venir, igual no viene…
De repente sonó el timbre, Belén me cogió la mano y me la apretó.
-¡Belén, baja! –Gritó Laura.
Belén dejó de apretarme la mano y sonrió levemente. Se levantó y yo tras ella abrimos la puerta, al bajar unas cuantas escaleras miré hacia la puerta y mis piernas se paralizaron, era el chico de la cafetería.
-¡Hola Alex!
-¡Belén!
Los dos se abrazaron.
-¿María?
-Hola… -Me salió una risa tonta.
-¿Os conocéis? –Belén se quedó con la puerta abierta.
-Sí, bueno, no –Dijo Alex.
-Ha sido algo extraño… -Añadí.
Laura carraspeó.
-Bueno, esta es Laura y ella María.
Alex se acercó y nos dio dos besos a Laura y a mí.
-Luego quiero que me expliquéis lo vuestro, ahora vamos a cenar.
Alex y yo nos miramos y sonreímos.
-Oye, que tenemos más invitados –Dijo Laura dirigiéndose al salón.
-Es verdad, se me había olvidado –Dije –Diles que vengan a la cocina.
Laura volvió acompañada de Zayn, Liam, Niall y Harry que se volvió blanco como el papel a ver a Alex.
-Chicos, os presento a Alex, es amigo mío.
Se limitaron a decir un educado ‘hola’, todos menos Harry.
-¿Qué queréis cenar? –Dijo Belén, parecía más animada.
-Pero… Falta Louis –Dijo Niall.
-No importa –Dije- Su ración se la come Alex.
Todos me miraron raro, menos Belén que me miró agradecida.
-Oye… si vengo en una mala noche, me voy, ya quedaremos otro día –Dijo levantándose de la silla.
-No, no, vienes en el día y momento adecuado –Le dije obligándolo a sentarse de nuevo.
Los demás seguían sin comprender lo que sucedía.
-Toma –Dijo Liam entregándole una tarjeta –Me la han dado esta mañana, hacen pizzas y a buen precio.
Belén cogió la tarjeta y la miró con curiosidad y asintió con la cabeza. Hablamos de que queríamos las pizzas llamó y las pidió, en 10 minutos las traerían a casa.
Estábamos conversando y sonó el timbre.
-Voy –Dije.
-Hay dinero e mi bolso –Me gritó Belén mientras me dirigía a la puerta.
Cogí 30 euros, abrí la puerta, pero no eran exactamente las pizzas.
-H…
-¿Qué haces aquí?
-¿No quiero verme no?
-No, ni yo tampoco mucho la verdad.
-Mira, de verdad, no he hecho nada, pero tampoco entiendo porque tú estás enfadada…
-Por que es mi mejor amiga y no me gusta verla en la forma que ha venido, por la quiero.
-Pero…
-Ni peros ni peras, lo mejor es que hoy te vayas y… ya hablareis más a delante, además…
-Necesito verla y hablar con ella –Dijo adentrándose.
-¿Para hacerle daño?
Se giró y me miró a los ojos.
-María, te juro que en mi vida le haría daño a alguien como Belén –Lo estaba diciendo de verdad, se le veía la mirada.
-Está bien, si es así vete, de verdad, ahora no es el momento.
Louis agachó la cabeza, una lágrima se deslizó y aterrizó en el suelo.
-Por favor –Dijo en un susurro.
-María, hay algún probl… -Belén a pareció por la puerta y al ver a Louis se petrificó.
-¡Hola! Traigo unas pizzas.
-Oh, tome, quédese con el cambio.
-Gracias guapa, ¡que aproveche!
-Gracias –Dije cerrando la puerta, Belén y Louis seguía tal y como les había dejado.
-¿Podemos hablar?
-Creo que hoy ya has hecho demasiado –Dijo Belén con los brazos cruzados, me sorprendió que le contestara de esa forma.
Oí unas risas procedentes de la cocina.
-Voy a llevar las pizzas a la cocina –Me les quedé mirando, esperaba que Louis se percatara de que ese era su momento, levantó la cabeza y me miró marcharme.
-Belén yo…
-No me vengas con cuentos, he visto muchas películas y libros, me lo sé todo.
-¿ME VAS ESCUCHAR EN VEZ DE SER TAN PREPOTENTE?
Belén se quedó muda, mientras que los que estábamos en la cocina nos limitamos a miraros unos a otros sin mediar palabra.
-Por favor –Susurró al darse cuenta de la forma en que le había gritado.
Belén lo miró, cogió su abrigo y su bolso abrió la puerta salió pegando un portazo, haciendo que todos nos sobresaltáramos. Me levanté de la mesa y Harry detrás de mí.
-¿Pero qué pasa? –Dijo Laura molesta y sobresaltada.
Ni Harry ni yo contestamos, Louis estaba con la cabeza contra la pared llorando, le dio un puñetazo a la pared.
-Tío, tío –Harry le abrazó.
Noté como las cabezas de los demás asomaban curiosamente.
-Soy un gilipollas, un imbécil –Se limpió las lágrimas con el puño del abrigo –Mañana hago las maletas y me cojo el primer vuelo.
-No seas tonto –Dije –Seguro que se arregla.
-Después de cómo he actuado, no creo que se arregle nada.
-Hablaré con ella –Le dije poniéndole la mano en el hombro.
Se oyó el tintineo de las llaves, los tres miramos hacia la puerta con intriga.

martes, 3 de enero de 2012

Capítulo 10.


Sus ojos estaban clavados en los míos y su respiración contra la mía. Tenía la carne de gallina. Harry se acercó todavía más. Estaba segura de que el oía y sentía los fuertes y rápidos latidos de mi corazón.
-Harry… o creo que…
-Shhh –Dijo poniendo un dedo e mis labios.
De repente se escuchamos como habría alguien la puerta, Harry se separó rápidamente. Asomé la cabeza por la puerta de la cocina, era Belén. Lanzó el bolso y el abrigo y se tiró en el gran sofá que reinaba el saló. No se había percatado de mi presencia.
-Belén… Cariño… ¿Estás bien? –Dije mientras me sentaba cuidadosamente a su lado.
-Déjame, quiero estar sola… -Su voz era débil.
Sabía que no estaba bien, Harry a pareció, pero se limitó a apoyarse en el marco de la puerta. Nos miraba como si fuéramos una obra de arte abstracto.
-¿Qué ha pasado?
Belén se dio la vuelta, tenía tristeza y rabia en la mirada, de repente una lágrima salió sin permiso y empezó la carrera por sus mejillas haciendo que salieran más y más. La abracé con fuerza, para que se sintiera segura, no sabía que decirle.
-No llores, no soporto verte así.
-Todos son iguales, unos cabrones.
-No digas eso… Mira si no cuantas parejas hay en el mudo, si todos fueran iguales no habría parejas…
-Es todo un engaño, la gente no quiere morir sola y se busca pareja y se tiene que conformar con lo que sea.
Me separé de ella y la miré a los ojos.
-¿De verdad crees eso?
-De pequeña pensaba que todas teníamos un príncipe azul...
-¡Como el de las galletas!
Belén sonrió.
-Eres tonta…
-Seré tonta, pero he conseguido que rieras.
-De tu estupidez.
-Pero has reído.
Me miró y me abrazó.
-Voy a tomarme un tiempo, creo que estos días han sido muy irreales, tengo que pensar las cosas.
-Sí…
-Por cierto… ¿Cómo cojones has entrados?
Al separarse del abrazo se percató de que Harry estaba en el marco de la puerta parado, como si estuviera esperado el autobús.
-¿Qué hace él aquí? ¿Os he interrumpido en algo? ¿Y COMO COÑO HABÉIS ENRADO?
Me giré y nos echamos a reír.
Laura y Zayn paseaban por las calles de Londres agarrados de la mano y muy melosos, parecía que se conociesen de siempre y llevaran toda la vida juntos.
-Parece mentira, toda la vida para que ahora, en un día me enamore más que nunca –Dijo Zayn.
-En eso consiste el amor, un día conoces a alguien y te resulta extraño que hayas podido vivir toda la vida sin esa persona a tu lado.
Los dos fueron caminando hasta llegar a la casa de Laura, en el porche los dos se quedaron mirando.
-Me ha encantado pasar el día contigo –Dijo Laura sonrojándose, los ojos de Zayn le miraban con el brillo de un niño pequeño.
Zayn no lo dudó y la beso dulcemente, Laura no se lo creía, era todo perfecto, no le hizo mucha gracia de separarse del primer beso con aquel chico, pero tenía una sugerencia para el.
-Oye, ¿te apetece pasar y quedarte a cenar?
-Pero María y Belén…
-No creo que les importe.
-Está bien.
Laura llamó al timbre y fui a abrirle, Belén nos había contado lo sucedido, estaba más calmada e intentaba no acordarse mucho de lo sucedido ni de Louis.
-Hola –Dijeron los dos con amplias sonrisas.
-Hombre, los tortolitos –Dije con una dulce sonrisa.
-María, ¿Puede quedarse Zayn a cenar con nosotras?
-Claro, por qué no.
-Gracias –Dijo Laura dándome un abrazo y se adentró en casa.
-Gracias –Dijo tímidamente Zayn.
-No hay de que.
-Mira a quien tenemos aquí –Dijo Belén abrazando a Laura y Zayn –Bueno, yo si no os importa, me subo a dar una ducha.
Zayn se percató de los rizos de Harry.
-Tío, ¿Qué haces aquí?
-Eh… He acompañado a María… y me he quedado, ¿tú?
-He venido con Laura y bueno, me ha invitado a cenar, ¿tú también te vas quedar a cenar?
-Hmmm No sé.
-Llamar a los demás chicos y que venga a cenar –Dijo Laura sonriente, no sabía nada de lo ocurrido, Harry y yo cruzamos miradas. Belén lo que menos quería era estar con Louis, no lo quería ni oír nombrar.
-¿Qué te parece María? –Laura y Zayn me miraban con una amplia sonrisa.
-Esto…
-Mañana podéis venir a nuestra casa a cenar –Dijo Zayn entusiasmado.
-No sé…
-Vamos, María –Dijo Laura- Mejor que cenar las tres solas, así nos conocemos más todos… Zayn llama a los demás.
La miré confundida, después de lo que había sucedido con Harry e la cocina, luego lo de Belén…
Zayn llamó a los chicos, Niall y Liam llegaron en diez minutos, Zayn y Laura estaban en el sofá, sentados haciéndose caricias, mientras Harry y yo estábamos distantes, Louis no llegaba y Belén tardaba mucho.
-Voy a ver si baja ya Belén… -Tenía miedo de cómo podía reaccionar después de lo sucedido. Llamé a su puerta, se le oía hablar por teléfono. Me abrió la puerta y me hizo una seña para que me sentara en la cama. Jugaba con un hilo de la manta, mientras pesaba como decírselo.
-Tía, deja de jugar con la manta…
-Eh… Ah…
-¿Te acuerdas de mi amigo Alex? ¿El de la biblioteca? Está trabajando en una cafetería de aquí cerca y le he dicho si se quiere pasar a cenar, que majo es… así os lo presento…
-De la cena te quería yo hablar…
-¿Qué… Qué pasa? –Su gesto en la cara cambió por completo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Capítulo 9.

Me escabullía entre la gente, estaba empapada por la Coca-Cola que había derramado aquel chico en mi.
-¡¡MARÍA, MARÍA!! –Louis gritaba detrás de mí.
No había nadie en el baño, me quité la camiseta y la puse bajo el secador de manos. De repente entró Louis con sobrealiento.
-¿Pero qué…? ¿QUÉ HACES AQUÍ? –Dije escondiéndome como pude detrás del secador aunque no tapaba mucho.
-Oh, perdona, como he visto que ese chaval se ha girado y te ha tirado la bebida… y bueno… has salido tan deprisa… pesé que te había pasado algo…
-Ah, esto… gracias, pero no te preocupes, estoy bien, no es para tanto, ve con los demás a comer, me seco esto un poco y ahora voy.
-Vale, vale, hasta hora.
Al girarse Louis se encontró con alguien que no esperaba.
-H… Eso… Hmm… ¿Belén? ¿Qué haces aquí?
-Esperar el metro, no te jode... pero no te preocupes, ya os dejo solos… -Belén se giró, sus ojos se inundaron de lágrimas, sentía rabia y traición.
-Belén, no es lo que parece, a María le han tirado el refresco por en cima y como ha venido tan deprisa pensé que le había pasado algo.
-Belén… Louis te está diciendo la verdad –Dije poniéndome la camiseta aún húmeda y acercándome  al marco de la puerta. Belén se marchó corriendo, antes de que ninguno la pudiéramos verla llorar, Louis echó a correr detrás de ella tan rápido como pudo e intentando no comerse a nadie.
¿Por qué Belén actuaba así? Ni ella misma lo sabía.
Me puse camino hacia la mesa, no tenía mucha hambre, la verdad es que había bastante gente, era normal el tropiezo de ese chaval conmigo.  
Llegué a la mesa, Zayn y Laura estaban apartados, haciendo ‘manitas’ y sonriendo, Liam y Niall no estaban, y sus bandejas tampoco, solo estaban Harry que miraba pensativo la bandeja de Louis mientras bebía un sorbo de su bebida.
-¿Estás intentado comunicarte con las patatas fritas?
Levantó la vista y al verme sonrió.
-¿Dónde estabas?
-En el baño, un chaval se giró y me tiró por encima la Coca-Cola.
-Oh, que estúpido, podrían ir con más cuidado…
-Harry, está lleno de gente, además ha sido un descuido.
-¿Y no te has encontrado con Belén en el baño?
-Hmmm Sí… -Baje la mirada a la bandeja –Y Louis también.
-¿Qué?
-Sí, Louis ha visto que he salido corriendo al baño cuando el chico me ha tirado la Coca-Cola y ha pensado que me había pasado algo más grave, más majo… Bueno, entonces me he quitado la camiseta para secarla y él ha entrado para ver si estaba bien y entonces cuando ha ido a salir estaba Belén e la puerta y ha pensado que Louis y yo… pues… ya sabes…
-Ah, entiendo… ¿Y dónde están?
-Belén ha salido corriendo y Louis tras ella.
-Oye chicos –Interrumpió Zayn – Laura y yo nos vamos a dar una vuelta si no os importa…
-No, no –Contestamos al unísono.
-Marcharos tranquilos –Dije sonriendo a Laura. Estaba feliz, se le notaba en los ojos.
Los miré marcharse, hacían buena pareja y Zayn parecía muy majo. Me alegraba por Laura.
-Hacen buena pareja, ¿verdad?
-Sí, la verdad es que sí, sabes –Dijo Harry –Creo que Louis está enamorado de Belén.
-Hombre, algo le importa, si no, no hubiera salido tras ella…
-Ya no es eso, es como le pidió perdón, como le miraba a los ojos… Conozco a Louis desde hace mucho, y nunca le había visto comportarse así con una chica.
-Puede… Louis es muy majo, es un buen chaval…
-¿Es el chico que te gusta? –Dijo levantando una ceja.
-¡No!
-No te pega…
-No es Louis el chico que me gusta…
-Te pegan más otro tipo de chicos.
-Y dale… ¿Ah si? Como cuales.
-No sé… como yo.
Estallé en una carcajada, hizo que medio restaurante se girara, Harry no paraba de mirar a los lados y sonrojarse.
-Oye, solo estamos tú y yo…
-Es verdad.
-¿Qué hacemos?
-Laura y Zayn estarán paseando por los alrededores románticamente, no creo que quieran compañía, Niall y Liam… no sé donde está. Si quieres podemos ir a mi casa, seguramente Belén habrá ido allí y Louis me imagino que también…
-Vale, vamos.
Belén paró de correr y derramar lágrimas, empezaba a quedarse sin aire, sus ojos estaban rojos y todo su rímel corrido. Estaba en aquel parque, en aquella fuente. De pronto notó que alguien le abrazaba.
-No llores –Le susurró.
-Déjame –Dijo Belén con rabia, golpeando su pecho e intentado deshacer el abrazo, pero no podía Louis era más fuerte que ella.
-No, nunca.
Belén no paraba de removerse en sus brazos, hasta que al final se dio por vencida.
-Déjame, por favor, quiero estar sola.
-Belén, aunque no lo creas, te quiero más de lo que piensas, pero no me dejas demostrártelo.
-¿Y a María? ¿A ella sí no?
-No, ya te lo he dicho, solo he ido a ver si estaba bien, de verdad. Hay algo en ti diferente Belén…
-Todos decís lo mismo, ¿no os cansáis?
-Si fueras para mi igual que todas, no te habría pedido perdón, ni menos tatas veces, cuando fui a llevar a María no habría tenido ganas de abrazarte, ni en el callejón de… besarte. –Louis estaba nervioso, nunca había sentido algo así por alguien, y menos en tan poco tiempo.
Louis le cogió la cara a Belén con las dos manos y limpió las lágrimas con sus pulgares, obligándole a mirarle a los ojos.
-Dame una oportunidad… -Susurró –Solo una.
En las palabras de Louis había algo que le hacía daño, como si le clavaran puñales, pero no podía resistirse a esos ojos tan azules.
-Por favor... –Louis se acercó más a ella, haciendo que el ritmo de la respiración de ambos aumentara.
-Dame tiempo –Dijo Belén justo antes de que sus labios se rozasen.
Louis se alejó confuso.
-¿Tiempo?
-Sí, necesito tiempo.
Louis bajó las manos de su cara y miró al suelo.
-Está bien… -Dijo decepcionado –Honestamente, pensé que… me besarías.
-¿Qué? ¿Tan fácil crees que soy? ¿Simplemente por consolarme?
-No… yo solo…
-Por un momento creí que eras diferente, sí, se puede decir que me llegaste a gustar algo, pero ahora me he dado cuenta de que de odio.
A Louis esas palabras le dolían, y más viniendo de Belén. Estaba a punto de llorar. Belén le miró a los ojos con rabia y decepción.
-Te odio, Louis, no quiero volver a verte, te odio.
Belén se marchó, en esos momentos una lágrima se deslizó por la cara de Louis, esos tres ‘Te odio’ habían sido como si le hubieran pegado tres tiros en el corazón, él quería a Belén de una forma diferente e iba a demostrárselo y a conseguirlo, fuera como fuera.
Por el camino Harry no paraba de preguntar por nombres de chicos…
-¡Que no te lo voy a decir!
-Dime la verdad, no hay ningún chico.
-¡Exacto!
Miro al suelo y sonrió.
Llegamos finalmente a mi casa y llamé al timbre. Nadie contestó.
-No hay nadie…
-Pues abre la puerta…
-Belén tiene el juego de llaves…
Harry se rió.
-Ostras… mira debajo del felpudo…
-¡Harry eso solo pasa en las películas!
-Ya… pero por probar…
Levanté el felpudo.
-Ves, no hay nada…
-¿Tenéis puerta trasera?
-Sí.
Lo miré a los ojos y sonreí, la puerta trasera se habría fácilmente con un poco de maña. Llegamos y Harry la abrió enseguida.
-Joder, que rápido…
-Novias…
-Pobrecitas… les acompaño en el sentimiento…
Harry me mató con la mirada pero no pudo evitar sonreír de lado. Me dirigí al salón y me quité el abrigo, cuando me giré el ya se lo había quitado y lo tenía en la mano, esperando a que le dijera donde dejarlo.
-Deja ahí el abrigo.
-¿Aquí?
-Sí, sí, donde quieras.
Me dirigí a la cocina y abrí la nevera, sentía su presencia detrás de mí, no apartaba la mirada de mí.
-¿Quieres algo?
-Quiero muchas cosas –Cerró la puerta de la nevera haciendo que me girara hacia él, sus ojos estaban clavados en los míos, sus manos en mis caderas y su cuerpo contra el mío.

martes, 27 de diciembre de 2011

Capítulo 8.

Belén y Laura se acercaron donde estaban los chicos, Laura se acercó a dar dos besos pero Belén estaba parada, no sabía qué hacer, temblaba. No de frío si no de nervios. Zayn hizo un amago de acercarse a ella, Belén lo aceptó y se dieron dos besos, faltaba Louis.
-¿A mi no me vas a saludar? –Dijo con una de sus mejores sonrisas.
-S… Sí…
Belén le dio dos besos, no sabía por qué se comportaba así, ni ella misma se entendía. Laura la miraba extrañada.
-¿Te pasa algo?
-No, estoy bien, ¿vamos? – Dijo Belén sin apartar la mirada del suelo.
-¿Segura?
-¡Que sí joder! –Belén se adentró en la calle con furia.
Laura, Zayn y Louis la siguieron extrañados, aunque Laura y Zayn estaban metidos en una misma burbuja, Louis se sentía muy sujeta velas y se acercó a Belén.
Mientras yo bebía a pequeños sorbos mi café, quemaba demasiado.
-¿Y bien? Ya estoy aquí.
-Bueno… yo… quería pedirte perdón por lo de ayer…
Harry no apartaba la mirada de la mesa, estaba jugando con el sobrecillo de azúcar de mi café.
-No sé que me pasó, después del cine bebí y…
-No se te ocurrió más que hacerme sentirme como una imbécil.
Harry levantó la mirada para encontrar mis ojos, pero la que no le miraba ahora era yo, no paraba de darle vueltas al café, no podía dejar recordar lo tonta que me había sentido.
-No, no fue así, quería estar con alguien.
-Ah… ya... ¿Y lo de que estaba más guapa a la luz de la luna enfadada? ¿Lo de que si bebía me lo iba a pasar mejor contigo?
-Estaba borracho.
Se hizo un silencio incómodo, tenía ganas de llorar, por rabia, en algún momento había sentido que Harry era diferente, pero en el mismo día me di cuenta que era igual que todos, solo buscaba una cosa.
-Depende de ti el perdonarme o no, pero me parece que nos vamos a tener que ver más de un día las caras…
-¿Perdón? –Dije mirando sus grandes y verdes ojos.
-Sí, Laura ha quedado hoy con Zayn, también iba Louis…
Le miré con la boca abierta, ¿por qué no me había dicho nada Laura?
-Te van a entrar moscas.
-No pienses que ya se me ha pasado.
-Oye, y… ¿por qué te importó tanto lo que te dije? Solo me conocías de la mañana en el aeropuerto y del cine, que por cierto, me debes una ronda de palomitas…
Bajé la mirada al vaso de nuevo y me lo bebí de un trago mientras pensaba una respuesta.
-Pues… porque… habías sido tan majo en el aeropuerto, en el cine… -Me salió una sonrisa tonta y me sonrojé.
El soltó una carcajada, me le quedé mirando.
-¿Qué te hace tanta gracia?
-Love is in the air
-No, a mi… me gusta otro…
Su gesto en la cara cambió.
-¿Alex? 
-Puede –Le dije con una sonrisa burlona.
-Bueno, ¿me perdonas? Hagamos como Louis y Belén, borrón y cuenta nueva.
Me estaba mirando con sus verdes y bonitos ojos y una de sus mejores sonrisas, no podía resistirme, su sonrisa hacía que me corriera un gran escalofrío y sus ojos me hipnotizaban.
-Está bien…
Sonrió aún más si podía.
-¿Llamo a Louis a ver dónde están y vamos con ellos?
-Vale, me parece bien.
-Por cierto mi nombre es Harry.
Le miré extrañada.
-Estamos empezando de nuevo, ¿no?
-Dios, eres más tonto de lo que pensaba.
Nos encaminamos hacia la salida.
-¡Hasta luego Alex! –Le dediqué una dulce sonrisa al camarero.
-¡Nos vemos!
Harry llamó a Louis y quedamos con él y los demás en un centro comercial cerca de allí.
-¿Te pasa algo? –Dijo Louis agarrando a Belén del brazo.
-No, y suéltame.
-Encima de que vengo y te pregunto…
-De verdad, no me pasa nada, suéltame… La gente va a pensar que somos…
-¿Novios? –Dijo levantando las cejas –No, cada vez hay más gente, ya he perdido a Zayn y Laura, no me apetece que tu y yo nos perdamos de vista también.
-¿QUÉ HAS PERDIDO A LAURA Y A ZAYN DE VISTA?
-Caaaaaaaaaaaalma, ven metete en el callejón ese.
-¿Para qué?
-¡Para llamarlos!
-¿No puede llamarlos aquí?
-No, si no, no me enteraré, además, no te voy a besar ni a violar, tranquila –Dijo riéndose.
-Ya te gustaría…
Se adentraron en el callejón, para ser de día estaba oscuro y nadie parecía percatarse de él. Louis llamó varias veces a Zayn.
-Nada, no contesta, ¿te importa llamar a Laura?
-Está bien.
Belén llamó a Laura pero tampoco cogía el teléfono.
-Tampoco me lo coge.
Estarán ocupados -Dijo Louis mirándola a los ojos –Oye, ahora que estamos solos… -Louis se acercó más a Belén, mirándole con sus profundos ojos azules clavados en los suyos marrones.
-Bueno –Dijo mirando a la salida del callejón –Ellos sabían que habíamos quedado con Harry y María en el centro comercial, ¿no? Entonces acudirán allí, vamos. –Belén pensaba que se había librado de esa situación y comenzó a andar, pero Louis le agarró del brazo haciendo que se girara hacia él.
-Solo quería volver a disculparme, me sentí como un idiota, cuando acompañé luego a María a casa y te vi… bueno, soy un imbécil pero… tú eres diferente…
-Louis –Belén le miró a los ojos - Ya me pediste perdón y te lo acepte, hemos vuelto a empezar de nuevo… ya…
Louis no le dio tiempo a terminar la frase y la abrazó, Belén le rodeó con sus brazos, estaba a gusto, no quería separarse, pero el móvil de Louis hizo que se separaran.
-¿Si?... Ah… Vale… Sí, sí, estoy con ella… Vale, ahora vamos, chau... Era Harry, Zayn y Laura están ya con ellos y Liam y Niall van de camino hacia allí.
-¿Vamos?
-Sí.
Al salir del callejón había todavía más gente, Belén le agarró el brazo a Louis.
-Eh, Belén, van a pensar que somos novios.
-Calla.
Los dos se rieron.
Al salir de la muchedumbre Belén no soltó el brazo de Louis, lo que hizo que los demás les miráramos raro, estaban felices y además agarrados.
-¡Hola chicos!
Estábamos anonadados, se dieron cuenta y Belén soltó su brazo, Louis se percató y los dos se sonrojaron.
-Ohhh, que bonito –Dijo Niall.
 -Ya tenemos a Zayn y Laura y ahora a Louis y Belén, parece un cuento de hadas –Dijo Liam.
-No estamos juntos –Dijo Belén –Solo somos amigos.
Zayn y Laura se miraron y se sonrieron.
-¿Y vosotros? –Dijo Belén mirando a Laura.
-No, nosotros tampoco… -Dijo mirando el suelo.
-Ves Liam, los cuentos de hadas no existen.
Nos adentramos en el centro comercial, era enorme. Estuvimos dando vueltas y mirando las tiendas hasta que se hizo la hora de comer.
-¿Oye y si nos quedamos a comer?
-Niall… ¿Solo piensas en la comida?
-Eh, ¡pues es buena idea! –Añadí.
-Mira, ese tiene buena pinta y es barato.
-¡Vamos!
Niall y yo empezamos a andar, los demás se miraron y nos siguieron.
Pedimos nuestros menús y nos pusimos en la cola para recogerlos. Solo faltábamos Louis y yo.
-Tome señorita.
-Gracias
Al girarme para ponerme en camino hacia la mesa me choqué con un chaval que hizo que se me callera la Coca-Cola por encima y la bandeja al suelo.
-¡Mierda!
El chico se agachó para recogerme la comida, pero yo corrí al baño, Louis se percató y me siguió al baño.
-Perdonar, este pedido es el de vuestro amigo, ¿no?
Los chicos extrañados asintieron, el camarero lo dejó en la mesa.
-Oye, ¿y el menú de la chica que falta? –Dijo Harry.
-No, ese está entregado señor.
-Ah... Gracias…
Zayn y Laura hablaban entre ellos y no se percataban de la situación, Niall solo se preocupaba de su bocadillo y Liam miraba interesado su móvil. Harry y Belén se miraron.
-¿Dónde estarán?
-No lo sé… voy al baño, ahora vuelvo –Dijo Belén levantándose cuidadosamente de no molestar a Laura de sus miraditas con Zayn.