viernes, 30 de diciembre de 2011

Capítulo 9.

Me escabullía entre la gente, estaba empapada por la Coca-Cola que había derramado aquel chico en mi.
-¡¡MARÍA, MARÍA!! –Louis gritaba detrás de mí.
No había nadie en el baño, me quité la camiseta y la puse bajo el secador de manos. De repente entró Louis con sobrealiento.
-¿Pero qué…? ¿QUÉ HACES AQUÍ? –Dije escondiéndome como pude detrás del secador aunque no tapaba mucho.
-Oh, perdona, como he visto que ese chaval se ha girado y te ha tirado la bebida… y bueno… has salido tan deprisa… pesé que te había pasado algo…
-Ah, esto… gracias, pero no te preocupes, estoy bien, no es para tanto, ve con los demás a comer, me seco esto un poco y ahora voy.
-Vale, vale, hasta hora.
Al girarse Louis se encontró con alguien que no esperaba.
-H… Eso… Hmm… ¿Belén? ¿Qué haces aquí?
-Esperar el metro, no te jode... pero no te preocupes, ya os dejo solos… -Belén se giró, sus ojos se inundaron de lágrimas, sentía rabia y traición.
-Belén, no es lo que parece, a María le han tirado el refresco por en cima y como ha venido tan deprisa pensé que le había pasado algo.
-Belén… Louis te está diciendo la verdad –Dije poniéndome la camiseta aún húmeda y acercándome  al marco de la puerta. Belén se marchó corriendo, antes de que ninguno la pudiéramos verla llorar, Louis echó a correr detrás de ella tan rápido como pudo e intentando no comerse a nadie.
¿Por qué Belén actuaba así? Ni ella misma lo sabía.
Me puse camino hacia la mesa, no tenía mucha hambre, la verdad es que había bastante gente, era normal el tropiezo de ese chaval conmigo.  
Llegué a la mesa, Zayn y Laura estaban apartados, haciendo ‘manitas’ y sonriendo, Liam y Niall no estaban, y sus bandejas tampoco, solo estaban Harry que miraba pensativo la bandeja de Louis mientras bebía un sorbo de su bebida.
-¿Estás intentado comunicarte con las patatas fritas?
Levantó la vista y al verme sonrió.
-¿Dónde estabas?
-En el baño, un chaval se giró y me tiró por encima la Coca-Cola.
-Oh, que estúpido, podrían ir con más cuidado…
-Harry, está lleno de gente, además ha sido un descuido.
-¿Y no te has encontrado con Belén en el baño?
-Hmmm Sí… -Baje la mirada a la bandeja –Y Louis también.
-¿Qué?
-Sí, Louis ha visto que he salido corriendo al baño cuando el chico me ha tirado la Coca-Cola y ha pensado que me había pasado algo más grave, más majo… Bueno, entonces me he quitado la camiseta para secarla y él ha entrado para ver si estaba bien y entonces cuando ha ido a salir estaba Belén e la puerta y ha pensado que Louis y yo… pues… ya sabes…
-Ah, entiendo… ¿Y dónde están?
-Belén ha salido corriendo y Louis tras ella.
-Oye chicos –Interrumpió Zayn – Laura y yo nos vamos a dar una vuelta si no os importa…
-No, no –Contestamos al unísono.
-Marcharos tranquilos –Dije sonriendo a Laura. Estaba feliz, se le notaba en los ojos.
Los miré marcharse, hacían buena pareja y Zayn parecía muy majo. Me alegraba por Laura.
-Hacen buena pareja, ¿verdad?
-Sí, la verdad es que sí, sabes –Dijo Harry –Creo que Louis está enamorado de Belén.
-Hombre, algo le importa, si no, no hubiera salido tras ella…
-Ya no es eso, es como le pidió perdón, como le miraba a los ojos… Conozco a Louis desde hace mucho, y nunca le había visto comportarse así con una chica.
-Puede… Louis es muy majo, es un buen chaval…
-¿Es el chico que te gusta? –Dijo levantando una ceja.
-¡No!
-No te pega…
-No es Louis el chico que me gusta…
-Te pegan más otro tipo de chicos.
-Y dale… ¿Ah si? Como cuales.
-No sé… como yo.
Estallé en una carcajada, hizo que medio restaurante se girara, Harry no paraba de mirar a los lados y sonrojarse.
-Oye, solo estamos tú y yo…
-Es verdad.
-¿Qué hacemos?
-Laura y Zayn estarán paseando por los alrededores románticamente, no creo que quieran compañía, Niall y Liam… no sé donde está. Si quieres podemos ir a mi casa, seguramente Belén habrá ido allí y Louis me imagino que también…
-Vale, vamos.
Belén paró de correr y derramar lágrimas, empezaba a quedarse sin aire, sus ojos estaban rojos y todo su rímel corrido. Estaba en aquel parque, en aquella fuente. De pronto notó que alguien le abrazaba.
-No llores –Le susurró.
-Déjame –Dijo Belén con rabia, golpeando su pecho e intentado deshacer el abrazo, pero no podía Louis era más fuerte que ella.
-No, nunca.
Belén no paraba de removerse en sus brazos, hasta que al final se dio por vencida.
-Déjame, por favor, quiero estar sola.
-Belén, aunque no lo creas, te quiero más de lo que piensas, pero no me dejas demostrártelo.
-¿Y a María? ¿A ella sí no?
-No, ya te lo he dicho, solo he ido a ver si estaba bien, de verdad. Hay algo en ti diferente Belén…
-Todos decís lo mismo, ¿no os cansáis?
-Si fueras para mi igual que todas, no te habría pedido perdón, ni menos tatas veces, cuando fui a llevar a María no habría tenido ganas de abrazarte, ni en el callejón de… besarte. –Louis estaba nervioso, nunca había sentido algo así por alguien, y menos en tan poco tiempo.
Louis le cogió la cara a Belén con las dos manos y limpió las lágrimas con sus pulgares, obligándole a mirarle a los ojos.
-Dame una oportunidad… -Susurró –Solo una.
En las palabras de Louis había algo que le hacía daño, como si le clavaran puñales, pero no podía resistirse a esos ojos tan azules.
-Por favor... –Louis se acercó más a ella, haciendo que el ritmo de la respiración de ambos aumentara.
-Dame tiempo –Dijo Belén justo antes de que sus labios se rozasen.
Louis se alejó confuso.
-¿Tiempo?
-Sí, necesito tiempo.
Louis bajó las manos de su cara y miró al suelo.
-Está bien… -Dijo decepcionado –Honestamente, pensé que… me besarías.
-¿Qué? ¿Tan fácil crees que soy? ¿Simplemente por consolarme?
-No… yo solo…
-Por un momento creí que eras diferente, sí, se puede decir que me llegaste a gustar algo, pero ahora me he dado cuenta de que de odio.
A Louis esas palabras le dolían, y más viniendo de Belén. Estaba a punto de llorar. Belén le miró a los ojos con rabia y decepción.
-Te odio, Louis, no quiero volver a verte, te odio.
Belén se marchó, en esos momentos una lágrima se deslizó por la cara de Louis, esos tres ‘Te odio’ habían sido como si le hubieran pegado tres tiros en el corazón, él quería a Belén de una forma diferente e iba a demostrárselo y a conseguirlo, fuera como fuera.
Por el camino Harry no paraba de preguntar por nombres de chicos…
-¡Que no te lo voy a decir!
-Dime la verdad, no hay ningún chico.
-¡Exacto!
Miro al suelo y sonrió.
Llegamos finalmente a mi casa y llamé al timbre. Nadie contestó.
-No hay nadie…
-Pues abre la puerta…
-Belén tiene el juego de llaves…
Harry se rió.
-Ostras… mira debajo del felpudo…
-¡Harry eso solo pasa en las películas!
-Ya… pero por probar…
Levanté el felpudo.
-Ves, no hay nada…
-¿Tenéis puerta trasera?
-Sí.
Lo miré a los ojos y sonreí, la puerta trasera se habría fácilmente con un poco de maña. Llegamos y Harry la abrió enseguida.
-Joder, que rápido…
-Novias…
-Pobrecitas… les acompaño en el sentimiento…
Harry me mató con la mirada pero no pudo evitar sonreír de lado. Me dirigí al salón y me quité el abrigo, cuando me giré el ya se lo había quitado y lo tenía en la mano, esperando a que le dijera donde dejarlo.
-Deja ahí el abrigo.
-¿Aquí?
-Sí, sí, donde quieras.
Me dirigí a la cocina y abrí la nevera, sentía su presencia detrás de mí, no apartaba la mirada de mí.
-¿Quieres algo?
-Quiero muchas cosas –Cerró la puerta de la nevera haciendo que me girara hacia él, sus ojos estaban clavados en los míos, sus manos en mis caderas y su cuerpo contra el mío.

martes, 27 de diciembre de 2011

Capítulo 8.

Belén y Laura se acercaron donde estaban los chicos, Laura se acercó a dar dos besos pero Belén estaba parada, no sabía qué hacer, temblaba. No de frío si no de nervios. Zayn hizo un amago de acercarse a ella, Belén lo aceptó y se dieron dos besos, faltaba Louis.
-¿A mi no me vas a saludar? –Dijo con una de sus mejores sonrisas.
-S… Sí…
Belén le dio dos besos, no sabía por qué se comportaba así, ni ella misma se entendía. Laura la miraba extrañada.
-¿Te pasa algo?
-No, estoy bien, ¿vamos? – Dijo Belén sin apartar la mirada del suelo.
-¿Segura?
-¡Que sí joder! –Belén se adentró en la calle con furia.
Laura, Zayn y Louis la siguieron extrañados, aunque Laura y Zayn estaban metidos en una misma burbuja, Louis se sentía muy sujeta velas y se acercó a Belén.
Mientras yo bebía a pequeños sorbos mi café, quemaba demasiado.
-¿Y bien? Ya estoy aquí.
-Bueno… yo… quería pedirte perdón por lo de ayer…
Harry no apartaba la mirada de la mesa, estaba jugando con el sobrecillo de azúcar de mi café.
-No sé que me pasó, después del cine bebí y…
-No se te ocurrió más que hacerme sentirme como una imbécil.
Harry levantó la mirada para encontrar mis ojos, pero la que no le miraba ahora era yo, no paraba de darle vueltas al café, no podía dejar recordar lo tonta que me había sentido.
-No, no fue así, quería estar con alguien.
-Ah… ya... ¿Y lo de que estaba más guapa a la luz de la luna enfadada? ¿Lo de que si bebía me lo iba a pasar mejor contigo?
-Estaba borracho.
Se hizo un silencio incómodo, tenía ganas de llorar, por rabia, en algún momento había sentido que Harry era diferente, pero en el mismo día me di cuenta que era igual que todos, solo buscaba una cosa.
-Depende de ti el perdonarme o no, pero me parece que nos vamos a tener que ver más de un día las caras…
-¿Perdón? –Dije mirando sus grandes y verdes ojos.
-Sí, Laura ha quedado hoy con Zayn, también iba Louis…
Le miré con la boca abierta, ¿por qué no me había dicho nada Laura?
-Te van a entrar moscas.
-No pienses que ya se me ha pasado.
-Oye, y… ¿por qué te importó tanto lo que te dije? Solo me conocías de la mañana en el aeropuerto y del cine, que por cierto, me debes una ronda de palomitas…
Bajé la mirada al vaso de nuevo y me lo bebí de un trago mientras pensaba una respuesta.
-Pues… porque… habías sido tan majo en el aeropuerto, en el cine… -Me salió una sonrisa tonta y me sonrojé.
El soltó una carcajada, me le quedé mirando.
-¿Qué te hace tanta gracia?
-Love is in the air
-No, a mi… me gusta otro…
Su gesto en la cara cambió.
-¿Alex? 
-Puede –Le dije con una sonrisa burlona.
-Bueno, ¿me perdonas? Hagamos como Louis y Belén, borrón y cuenta nueva.
Me estaba mirando con sus verdes y bonitos ojos y una de sus mejores sonrisas, no podía resistirme, su sonrisa hacía que me corriera un gran escalofrío y sus ojos me hipnotizaban.
-Está bien…
Sonrió aún más si podía.
-¿Llamo a Louis a ver dónde están y vamos con ellos?
-Vale, me parece bien.
-Por cierto mi nombre es Harry.
Le miré extrañada.
-Estamos empezando de nuevo, ¿no?
-Dios, eres más tonto de lo que pensaba.
Nos encaminamos hacia la salida.
-¡Hasta luego Alex! –Le dediqué una dulce sonrisa al camarero.
-¡Nos vemos!
Harry llamó a Louis y quedamos con él y los demás en un centro comercial cerca de allí.
-¿Te pasa algo? –Dijo Louis agarrando a Belén del brazo.
-No, y suéltame.
-Encima de que vengo y te pregunto…
-De verdad, no me pasa nada, suéltame… La gente va a pensar que somos…
-¿Novios? –Dijo levantando las cejas –No, cada vez hay más gente, ya he perdido a Zayn y Laura, no me apetece que tu y yo nos perdamos de vista también.
-¿QUÉ HAS PERDIDO A LAURA Y A ZAYN DE VISTA?
-Caaaaaaaaaaaalma, ven metete en el callejón ese.
-¿Para qué?
-¡Para llamarlos!
-¿No puede llamarlos aquí?
-No, si no, no me enteraré, además, no te voy a besar ni a violar, tranquila –Dijo riéndose.
-Ya te gustaría…
Se adentraron en el callejón, para ser de día estaba oscuro y nadie parecía percatarse de él. Louis llamó varias veces a Zayn.
-Nada, no contesta, ¿te importa llamar a Laura?
-Está bien.
Belén llamó a Laura pero tampoco cogía el teléfono.
-Tampoco me lo coge.
Estarán ocupados -Dijo Louis mirándola a los ojos –Oye, ahora que estamos solos… -Louis se acercó más a Belén, mirándole con sus profundos ojos azules clavados en los suyos marrones.
-Bueno –Dijo mirando a la salida del callejón –Ellos sabían que habíamos quedado con Harry y María en el centro comercial, ¿no? Entonces acudirán allí, vamos. –Belén pensaba que se había librado de esa situación y comenzó a andar, pero Louis le agarró del brazo haciendo que se girara hacia él.
-Solo quería volver a disculparme, me sentí como un idiota, cuando acompañé luego a María a casa y te vi… bueno, soy un imbécil pero… tú eres diferente…
-Louis –Belén le miró a los ojos - Ya me pediste perdón y te lo acepte, hemos vuelto a empezar de nuevo… ya…
Louis no le dio tiempo a terminar la frase y la abrazó, Belén le rodeó con sus brazos, estaba a gusto, no quería separarse, pero el móvil de Louis hizo que se separaran.
-¿Si?... Ah… Vale… Sí, sí, estoy con ella… Vale, ahora vamos, chau... Era Harry, Zayn y Laura están ya con ellos y Liam y Niall van de camino hacia allí.
-¿Vamos?
-Sí.
Al salir del callejón había todavía más gente, Belén le agarró el brazo a Louis.
-Eh, Belén, van a pensar que somos novios.
-Calla.
Los dos se rieron.
Al salir de la muchedumbre Belén no soltó el brazo de Louis, lo que hizo que los demás les miráramos raro, estaban felices y además agarrados.
-¡Hola chicos!
Estábamos anonadados, se dieron cuenta y Belén soltó su brazo, Louis se percató y los dos se sonrojaron.
-Ohhh, que bonito –Dijo Niall.
 -Ya tenemos a Zayn y Laura y ahora a Louis y Belén, parece un cuento de hadas –Dijo Liam.
-No estamos juntos –Dijo Belén –Solo somos amigos.
Zayn y Laura se miraron y se sonrieron.
-¿Y vosotros? –Dijo Belén mirando a Laura.
-No, nosotros tampoco… -Dijo mirando el suelo.
-Ves Liam, los cuentos de hadas no existen.
Nos adentramos en el centro comercial, era enorme. Estuvimos dando vueltas y mirando las tiendas hasta que se hizo la hora de comer.
-¿Oye y si nos quedamos a comer?
-Niall… ¿Solo piensas en la comida?
-Eh, ¡pues es buena idea! –Añadí.
-Mira, ese tiene buena pinta y es barato.
-¡Vamos!
Niall y yo empezamos a andar, los demás se miraron y nos siguieron.
Pedimos nuestros menús y nos pusimos en la cola para recogerlos. Solo faltábamos Louis y yo.
-Tome señorita.
-Gracias
Al girarme para ponerme en camino hacia la mesa me choqué con un chaval que hizo que se me callera la Coca-Cola por encima y la bandeja al suelo.
-¡Mierda!
El chico se agachó para recogerme la comida, pero yo corrí al baño, Louis se percató y me siguió al baño.
-Perdonar, este pedido es el de vuestro amigo, ¿no?
Los chicos extrañados asintieron, el camarero lo dejó en la mesa.
-Oye, ¿y el menú de la chica que falta? –Dijo Harry.
-No, ese está entregado señor.
-Ah... Gracias…
Zayn y Laura hablaban entre ellos y no se percataban de la situación, Niall solo se preocupaba de su bocadillo y Liam miraba interesado su móvil. Harry y Belén se miraron.
-¿Dónde estarán?
-No lo sé… voy al baño, ahora vuelvo –Dijo Belén levantándose cuidadosamente de no molestar a Laura de sus miraditas con Zayn.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Capítulo 7.

A la mañana siguiente bajé a desayunar, Laura estaba ya despierta.
-Buenos días, ¿has dormido bien? –Me dijo entregándome una taza de café.
-Bueno días, bueno, tenía demasiadas cosas en la cabeza, pero bien, ¿y tú?
-Oh, mira, ahí baja Belén –Dijo sonriéndome y entregándole otra taza de café en la mano. Belén todavía no podía abrir los ojos del todo -¿Qué tal has dormido?
Laura estaba muy despejada y feliz para ser las 8 de la mañana.
-Oye, a ti te pasa algo –Le dije con una sonrisa.
-No… solo… Hmmm… Estoy feliz, nada más –Dijo tocándose el pelo nerviosamente.
-Ya… bueno, yo os quería comentar una cosa… -Miré a Belén, todavía estaba dormida.
-Dispara.
-Pues, es que ayer… -Me temblaba la voz, no sabía muy bien en realidad que había pasado, todo había sido muy extraño. Belén se levantó y se fue hacia el salón murmurando.
-Espera, Belén, no es nada sobre Louis ni nada de ese estilo.
-Belén… escúchala! No entiendo esa rabieta –Le dijo Laura agarrándola del brazo y sentándola de nuevo –Sigue.
-Pues que ayer, antes de dormirme me llegó un mensaje al móvil.
-De Louis –Dijo Laura rápidamente mirando a Belén.
-No, no, del idiota de Harry.
-Ah, ¿y qué pasa?
Belén me miró a los ojos sin comprender nada, dejó de marear el café y se lo bebió de un trago.
-Ponía que si quería ir a desayunar con él, que me explicaría lo de anoche, pero no sé qué hacer, no lo conozco de nada…
-Ayer fuiste al encuentro del parque, ¿no? –Dijo Laura.
-Sí.
-¿Entonces? No lo entiendo.
-Quiero que como mejores amigas mías que sois, me aconsejéis… ¿Qué haríais?
-Ve –Dijo Belén dejando la taza de café en la fregadera y mirándome a los ojos, ya parecía que se le había pasado la rabieta, la miré confusa –Solo tienes que sentarte, escuchar y marcharte, hay gente, no te puede hacer nada, además en cualquier momento puedes marcharte.
-Tiene razón- dijo Laura poniéndose a mi otro lado- Además, ¿dónde habéis quedado?
-Me dijo que me esperaría en la cafetería de al lado del cine a las 10.
-Belén y yo iremos a mirar las tiendas de ropa que hay por esa zona, llevas el móvil y podemos acudir y quedar a continuación.
-Tenéis razón, voy a ducharme.
-¿Desde cuándo íbamos a ir a mirar tiendas?
-Desde ayer, ya lo verás…
Se miraron y rieron, yo mientras me daba una caliente ducha, pensaba en todo, en lo de ayer, el comportamiento de Belén, Harry, Louis… Después de la ducha me fui a mi cuarto, me vestí y me arreglé, eran las nueve, todavía faltaba una hora. Laura y Belén veían la tele.
-¿Por dónde estaréis?
-No lo sabemos, por los alrededores, no te preocupes.
-Bueno, me voy ya.
-¿Yaaaaaaaaaaaaa? ¡Son las 9!
-Ya pero quiero ir tranquilamente, y si puedo estar antes mejor.
-Bueno, vale.
Me despedía de ellas y me puse en camino, había buen tiempo.
A continuación de mi salida Laura y Belén se prepararon también para salir.
-¿El motivo de esta salida es lo que te hace feliz? –Dijo Belén mirando a Laura y levantándole las cejas.
-Hmmmmmm, puede, ya lo verás.
-Uy, uyyyyy
Las dos rieron mientras Belén cerraba la puerta con llave.
Yo mientras ya había llegado, eran las 9.30, me había entretenido mirando unos puestos que había en una plaza.
-Hola buenos días ¿Qué desea tomar? –Dijo un chico de pelo castaño y alborotado su forma, tenía una profunda mirada.
-Un cortado, por favor.
-¡Marchando! ¡¡Un cortado!! Será 1’20 por favor.
-Toma, aquí tienes.
El extendió su brazo, llevaba un tatuaje.
-Oh, me gusta tú tatuaje.
-Aww, ¡Muchas gracias! –Los dos nos miramos a los ojos, no podíamos apartas las miradas.
-Alex, aquí está el cortado de la señorita.
Apartamos las miradas y los dos sonreímos, nos sentimos tontos, cogió el dinero y me dio el cambio, en ese momento noté que alguien me tocaba la cintura.
-¿Ya estás aquí? Pensé que habíamos quedado a las 10!
-Sí, bueno, pero he querido venir antes para…. Para saludar a mi amigo Alex, eso!
El chico de la cafetería me miraba extrañado, le miré suplicándole que me siguiera el rollo y así hizo.
-Encantado –Dijo Harry mirándome raro, no sabía muy bien que significaba esa mirada suya.
-¿Va a tomar algo señor? –Dijo Alex mirándole.
-No… llevo el estómago un poco revuelto… ¿Vamos a esa mesa? – Me dijo señalando a una mesa en un rincón más íntimo que las demás mesas.
-Vale, hasta luego Alex!
-Hasta luego… hmmm
-María –Dije moviendo los labios sin  que Harry se percatara.
-María, hasta luego María.
Le sonreí y me puse camino a la mesa que había indicado Harry con mi cortado en la mano. Estaba molesto por algo
Belén y Laura caminaban con la boca abierta por los grandes escaparates.
-Oh, mira es ahí!
-¿Es ahí el que?
-Corre –Laura cogió el brazo de Belén y la llevo a paso ligero a una tienda que hacía esquina.
De repente a Belén se le cayó el alma a los pies, estaban Zayn y Louis, esperando a alguien y posiblemente fuera a ellas.
-¿Qué? –Belén frenó en seco. –No… Laura.
-No seas tonta, seguro que os acabáis llevando bien, Louis es un chico muy agradable!
Louis les saludó con la mano y una gran sonrisa, Zayn solo les dedicó una bonita y blanca sonrisa, lo justo para que Laura se sonrojara y a Belén se le pusieran los pelos de punta. ¿Por qué Belén reaccionaba así hacía un chico que no se llevaba bien? 

martes, 20 de diciembre de 2011

Capítulo 6.

Cogí mi BlackBerry y abrí el mensaje.
‘Por favor, ven al parque de esta tarde, a la fuente donde estaban Louis y Belén, sé que soy un desconocido, pero tengo que contarte algo, ven, por favor’
De repente tenía muchas sensaciones que recorrían mi cuerpo, pero las que más destacaban eran miedo y emoción. ¿Qué se suponía que tenía que hacer? Lo acababa de conocer esa mañana, y a ver ido con él y sus amigos al cine ya era demasiado irreal… Mi corazón me decía que tenía que ir pero mi mente me lo negaba, esta vez me fié de mi corazón y decidí ir al parque, tampoco me podía pasar nada malo. Me volví a vestir, pero esta vez con una chaqueta negra con capucha, era de noche refrescaba y lo más seguro es que volviera llover o chispear. Salí de mi habitación y miré las escaleras, suspiré y bajé las escaleras.
-¿A dónde vas? –Me preguntó Laura, Belén estaba dormida en su regazo.
-Necesito un poco de aire.
-¿Pero estás bien?
-Sí, sí, no te preocupes, llevo el móvil, si necesitas algo… ya sabes.
Abrí la puerta y me puse camino hacia aquel parque, no dejaba de pensar, ¿Y si se había cansado de esperar? ¿Y si era una broma para reírse de mi? ¿Y si se había enamorado? Por un momento escuché a mi mente y me quise volver a casa, pero decidí volver a mi corazón y probar, era una locura ir por la noche a un parque y quedar con un chico que había conocido ese mismo día, pero tenía que arriesgar, no tenía nada que perder. Hasta ese día mayormente había escuchado a mi mente y no a mi corazón.
Ya había llegado al parque y notaba como me dolía la cabeza de tanto pensar, contra más me acercaba a la fuente mis piernas más temblaban, no había mucha gente, solo parejas paseando de la mano o gente paseando a su perro. Llegué a la fuente y no había nadie. Sentí mucha rabia, solo había dos posibilidades, o se había cansado de esperar o la más obvia, se estaba riendo de mí detrás de algún árbol o en su casa. Cogí mi móvil decidida a llamarle y depende de su contestación cantarle las cuarenta, pero justo en ese momento sentí como alguien me abrazaba.
-¡Pensé que ya no ibas a venir!
Reconocí su voz y sonreí, su abrazo hizo que se me pusiera la piel de gallina, pero también reconocí un fuerte olor a alcohol. Me giré y vi sus ojos cristalinos y brillantes a la luz de la luna.
-Harry… ¿estás borracho?
-No, solo me he bebido un ron con Coca-Cola y dos cervezas.
-Ah, bueno, casi nada.
-¿Quieres un poco? Estás seria –Dijo ofreciéndome un vaso.
-No, gracias.
-Vamos, seguro que nos lo pasamos mejor –Dijo acercándose más si podía a mí, apestaba a alcohol.
-Harry, ¿Para qué has hecho que viniera? –Le dije apartándole un poco con una mano sobre su pecho.
-Quería decirte que… se me ha olvidado –Estalló en un carcajada mientras yo empezaba a enfadarme y acumular rabia, mucha rabia.
-¿A qué juegas? No tengo tiempo que perder, me voy.
Cuando empecé a andar me agarró del brazo.
-Enfadada, a la luz de la luna estás más guapa.
-Déjame.
-No, se me han escapado muchas chicas, ninguna como tú, y no pienso permitir que te me escapes, tú eres diferen…
-¡Harry por fin te encuentro! –Oír la voz de Louis me tranquilizó – ¿Pero qué haces? Suelta a María.
-No- Dio apretándome la mano y mirándome con los ojos llenos de rabia.
-Suéltame, me estás haciendo daño.
-¿Por qué a todas les hago daño? –Gritó, se sentó en uno de los bancos al lado de la fuente y comenzó a llorar.
Miré a Louis, estaba atónito.
-Vamos, Harry vámonos a casa, estás borracho, mañana será otro día –Intentaba calmarle Louis, me miró indicándome el otro lado que quedaba al lado de Harry y me senté en el.
-Harry…
-Venga, vamos a casa- Dijo Louis levantándose y ofreciéndole la mano.
-Pero no puedo dejar así a María, le he hecho daño.
-No te preocupes ella nos acompaña –Dijo mirándome con una mirada que decía ‘Por favor’
-Sí, yo os acompaño.
Louis me sonrió, Harry se levantó, Louis y yo nos colocamos cada uno a un lado y comenzamos a andar.
La casa de los cinco chicos no estaba muy lejos del parque, por fuera era muy simular a la nuestra.  Cuando llegamos Harry prendió camino hacia el portal mirando al suelo y sin decir nada.
-Perdónale –Dijo Louis.
-Espero que por lo menos tenga la dignidad de pedirme en las disculpas –Estaba enfadada.
-Vamos, te acompaño a tu casa.
-Vale.
Por el camino no hablamos mucho, tampoco yo sabía de qué hablar, me sentía tonta, muy tonta, pero al fin el rompió el hielo.
-Oye, y tú amiga Belén, ¿Es así con todos?
Le miré con los ojos abiertos.
-¿Cómo?
-Que si es así con todos. –Dijo serio.
-¿Te gusta?
-Eh... no… solo que…
-Otro igual, ¿Es que sois los cinco iguales?
-¿Perdón?
-Nada.
-Mira, no se a que venido eso pero, te repito que Harry no estaba en si, además, si fuiste es porque te… gusta…
-¡No me gusta!
-Pues te importa, si no, no hubieras acudido.
Me quedé callada, ahí me había pillado, no sabía que decir ¿Y si era verdad? ¿Y si me había enamorado? No, no podía ser.
-Bueno, quizá fue por pena –Miré mi móvil –Oh no –Eran las 23:30, tenía 15 perdidas de Laura y Belén.
-¿Qué pasa? –Dijo Louis interesado.
-Pues que como he salido de casa por ese idiota, las chicas están preocupadas por mí.
-¿No sabían que habías quedado con Harry?
-No, le dije a Laura que iba a tomar el aire.
-Te gusta.
-Y dale…
-Si no, no te hubiera importado decirles que ibas a ir al parque a encontrarte con Harry.
Me había vuelto a pillar.
-Bueno, o aceleras el paso o vete a tú casa, sé volver sola y ya soy mayorcita.
-No, te acompaño, es lo menos que puedo hacer después de lo de Harry. Pero, llámalas para decir que estás en camino, ¿no?
-No voy a gastar saldo para dos casas.
Al llegar vi a Laura y Belén sentadas en las pequeñas escaleras del rellano. Laura corrió a abrazarme mientras que Belén se quedó paralizada, sin habla y atónita.
-Pensábamos que te había pasado algo –Miro a Louis y me volvió a mirar -¿Qué ha pasado? ¿Dónde has estado?
Belén nos observaba, solo eso, observaba.
-Es una larga historia - Intervino Louis –Yo me voy ya a mi casa, es tarde y los chicos me esperan, nos vemos –Miró por un momento a Belén y se fue.
Entramos en casa en silencio, Belén no reaccionaba.
-¿Belén te pasa algo? –Le dije.
-No, me subo a dormir, estoy cansada.
-Belén, no he hecho nada con Louis… -Dije mientras subía las escaleras.
-¡¡ME IMPORTA UNA MIERDA LO QUE HAYAIS HECHO O DEJADO DE HACER LOUIS Y TÚ!! –Dijo a continuación de un portazo que hizo zumbar toda la casa.
Laura y yo nos miramos.
-Bueno, me voy yo también a la cama, y tú deberías hacer lo mismo. Mañana en el desayuno ya me contarás lo que ha pasado, ¿Vale?
-Vale –Dije en un susurro.
Subimos las dos las escaleras y nos dimos un beso en la mejilla de buenas noches. Me metí en mi habitación, me quité la ropa y me puse el pijama, busqué mi móvil y lo puse a cargar. Aún no me había echado en la cama cuando llegó otro mensaje a mi móvil.
-Joder, hoy la gente no quiere que descanse –Dije en voz baja.
‘1 nuevo mensaje de Harry’
Otra vez no, ¿No le había parecido poro lo de esa noche? Lo abrí de mala leche.
‘¿Te apetece mañana que desayunemos mañana? Podré explicarte lo de esta noche y pedirte perdón. Estaré en la cafetería que hay al lado del cine a las 10.00, espero que vengas, buenas noches’
Dejé la BlackBerry cargarse, ¿Qué se suponía que tenía que hacer? Al fin y al cabo, solo sería tomarme un café y oírle disculparse, solo eso. Eso decía mi corazón, pero mi mente me decía que era un capullo. Si esa noche había aprendido algo es que el corazón se equivoca, pero, ¿Y si Louis tenía razón? Bueno, ahora tenía que dormir, mañana por la mañana se lo contaría a las chicas y que ellas me aconsejaran. No iba a escuchar a mi tajante mente ni a mi amable corazón, si no a mis mejores amigas.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Capítulo 5.

Louis la llevo a una fuente en el que había una pareja de enamorados con un paraguas de donde procedía el agua de la fuente. Cuando consiguió que Belén parara de pegarle patadas y empujones para que la soltara la sentó en la fuente.
-¿Pero qué haces? ¡Estás loco!
-Loco por ti.
-¿Quién te piensas que eres? Primero lo del avión, luego en el supermercado y ahora esto. ¿A qué juegas?
-A conquistarte.
-Pues vas por el camino equivocado… Además ¿Qué te hace pensar que me iba a enamorar de ti?
-Hmmmmm –Se acercó a ella con disimulo haciendo que sus manos se rozaran –Soy sexy, simpático…
-Sobre todo eso, simpático.
-Por favor, olvida el pasado, fui un estúpido.
Louis le cogió la cara con las manos obligándola a mirarle a los ojos.
-Por favor, empecemos de nuevo.
Belén estaba nerviosa, por una parte quería marcharse corriendo, pero por otro no quería dejar de mirar esos ojos azules que la hipnotizaban. Cerró, los ojos, suspiró y cogió aire.
-Vale empecemos de nuevo, como si nada hubiera pasado. –Louis sonrió- Pero al menos, discúlpate por eso.
-¿Otra vez?
-Sí.
-Perdona, perdona por lo pasado.
-Está bien.
Belén le tendió la mano, pero Louis no pudo evitar abrazarla. Belén pensó si lo de que estaba enamorado de ella era verdad o solo parte de su juego, pero en ese momento solo podía pensar en sus ojos azules y en su agradable olor.
-¿¡¡¡BELÉN!!!?
-¿¡¡¡LOUIS!!?
Louis deshizo el abrazo.
-Creo que nos buscan.
-Sí –Dijo Belén con voz temblorosa.
Acababa de darse cuenta de que con un chico que había conocido ese mismo día había discutido e incluso llegar a odiarlo por un momento y ahora lo acababa de abrazar y no podía olvidar sus ojos ni su olor…
-¡Aquí estáis! ¿Qué hacíais pillines? –Dijo Zayn que iba con Laura y Liam.
-¡María, Harry, Niall, están aquí!
Fuimos los tres hacia su dirección.
-¿Qué hacíais los dos solitos aquí? –Pregunté mirando a Belén.
-Nada, hemos estado arreglando nuestras cosas –Contestó Louis.
Miré a Belén, estaba como en otra dimensión, y con las mejillas un poco sonrojadas.
-Ya… hablando –Dijo Harry mirando a Louis.
-Oye, ¿Qué hora es? A ver si no vamos a llegar a la película… -Dijo Liam mirando hacia la salida del parque.
-Son las 7 en punto –Contestó Niall mirando le móvil –Vayamos ya, además aún tenemos que comprar las palomitas y las bebidas.
-Es verdad.
Nos pusimos en camino a la salida, se levantó un poco de aire haciendo que las hojas que habían por el suelo se movieran como si jugaran al pilla pilla. Llegamos al cine y nos adentramos hacia la tienda.
-¿En este cine solo tienen cubos grandes de palomitas? Yo soy incapaz de comerme uno solo. –Dijo Liam.
Todos asentimos.
-¿Y si los compartimos? Así también más barato… -Añadió Niall, a todos nos pareció bien- ¡Yo comparto contigo Liam!
Zayn le preguntó a Laura si las quería compartir con ella y ella asintió, estaba en una nube. Me fui a acercar a Belén pero Louis se me adelantó.
-Eh, ¿Las compartes conmigo? ¡Invito yo!
Belén no tuvo opción de contestar ya que Louis le agarró del brazo y se acercó al dependiente para pedirlas.
Noté que alguien me observaba, y solo podía ser una persona, la única que quedaba sin pareja para las palomitas como yo, Harry. Tocó mi hombro.
-Solo quedamos tú y yo. –Me dijo con una dulce sonrisa.
-Toma mi parte del…
-No te preocupes, la próxima vez pagas las pagas tú.
¿Próxima vez? Si salía de esta viva.
Una vez con nuestras palomitas y bebidas nos adentramos en la sala 9. Había que bajar unas escaleras para llegar hasta ella. No era muy grande, pero era acogedora. Estábamos en la última fila. Empezó la película y solo se oía algún susurro y el sonido de las palomitas.
Zayn y Laura estaban a todo menos a la película, se dedicaban miraditas y no paraban de susurrase al oído cosas que solo a ellos les provocaban gracia. Liam y Niall estaban atónitos con la película, al igual que Belén y Louis. Yo estaba tensa, notaba como Harry no dejaba de mirarme de reojo y yo estaba alerta de que su mano estuviera lejos de las palomitas para que no rozase la mía. Pero una vez fallé. Mi manó tocó la suya y esto hizo que nos miráramos cara a cara.
-Esa palomita es mía- Dijo levantando una ceja.
-Oh, perdona- Dije mirando las manos. Yo no la había apartado y el tampoco, dado que era ‘su palomita’
-Es broma -Dijo sin apartar la vista de mi rostro.
Una vez acabada la película y fuera del cine estaba lloviendo.
-Oh no, mis botas –Dijo Belén.
-No te preocupes, esto son cinco minutos –Dijo Harry
-¡Eso espero!
A los 10 ó 15 minutos dejó de llover. Nadie sabíamos que hacer, solo mirábamos al frente.
-Jo, ¿Os imagináis que la vida fuera como en la película?
-¡Niall, es ficción!- Dijo Liam
-Ya… pero…
-Bueno, creo que es hora de marcharse, ahora que no llueve… - Dijo Belén.
Todos asentimos y nos despedimos, Belén tuvo un momento incómodo al despedirse de Louis al igual que yo, pero no parecía que Laura estuviera muy incómoda si no todo lo contrario.
-¡Ya quedaremos más días! –Dijo Louis.
Laura, Belén y yo pusimos camino calle hacia abajo y llegamos a casa. Yo me subí arriba a la habitación a leer, no tenía ganas de cenar ni de ver la tele ni de nada, solo quería relajarme y leer. Me puse cómoda y me introduje en la cama, cuando iba a abrir el libro llegó un mensaje a mi BlackBerry.
‘1 mensaje nuevo de Harry’
¿Qué querría? Nos acabábamos de ver hacía 15 minutos y había pasado toda la tarde junto a el. 

Capítulo 4.

Hubo un cruce de mirados cargado de mucha, demasiada, tensión.
-Podrías ir con un poco más de cuidado, no crees?
-Y tú podrías aprender a ser amable y a conducir carritos de la compra –Dijo Belén mientras se levantaba del suelo.
-Louis, ¿Pero tanto te cuesta coger una caja de cereales? –De repente apareció el chico moreno de pelo negro– Oh, hola… esto… ¿Qué hacéis?
Laura se quedó embobada mirando los ojos de aquel chico.
-Este loco, que me ha atropellado con el carro de la compra, y todo por no ir con cuid…
-Perdona ha sido culpa tuya por ir sin mir…
-Ehh, chicos calma –Dijo Laura.
De repente apareció el segurata del centro comercial.
-¿Tienen algún problema?
-No... Está todo bien –Dije yo rápidamente.
-¿Seguro?
-Sí
El segurata se marchó mirándonos raramente .
-Por cierto, yo soy Zayn –Añadió el chico moreno.
-Encantada –Dijo Laura rápidamente sin apartar la mirada de sus ojos. –Yo soy Laura.
No pude evitar sonreír.
-Yo soy María.
-Y yo soy…
-La patosa –Contestó Louis con una carcajada.
-¿LA QUÉ? ¿TÚ DE QUE VAS?
-Per.. Perdona, era una broma, no es mi culpa que tengamos disputas cada cinco minutos… -Dijo mirando al suelo arrepentido –Se llama Belén.
Belén le lanzó una mirada asesina a Louis y una dulce sonrisa a Zayn.
-Sí, soy Belén, encantada.
-Oye, yo y los chicos esta tarde íbamos a ver la película esa nueva... como se llamaba…
-‘In Time’ – Añadió rápidamente Louis.
-¡Esa! ‘In Time’ ya sé que nos acabábamos de conocer, pero es que no conocemos a nadie de nuestra edad… y…
-¡Estupendo! –Dijo Laura. Belén y yo la miramos con los ojos como platos. Louis miraba a Belén pícaramente, hasta que se dio cuenta le lanzó un puñal con la mirada y este apartó la mirada hacia Zayn.
-¿Quedamos en el cine a las 6:30?
-Vale, pero... ¿Dónde está? –Dije.
-Está bajando esta calle, detrás del hotel que hace esquina –Dijo Louis.
-Vale, bueno, nos vemos! –Dije.
Laura y Zayn no dejaban de hablarse con miradas, mientras que Belén murmuraba.

Una vez en casa nos preparamos unos bocadillos para comer.
-Oye, chicas… -Dijo Laura
-Ajam –Contestamos Belén y yo.
-¿Qué me pongo esta tarde?
Belén y yo nos miramos, era la primera vez que Laura nos preguntaba algo así.
-¿Laura?
Se sonrojó.
-Uyyyy creo que se nos ha enamorado! –Dijo Belén levantando las cejas.
Laura le tiró la servilleta a la cara.
Después de comer  estuvimos un rato viendo la tele. Notaba que conforme se acercaba la hora de arreglarnos Laura se iba poniendo nerviosa.
Eran las 6 y estábamos las tres arregladas, Belén llevaba un jersey rojo de fenefa rojo, con medias marrones y unas botas marrones oscuras con borreguillo por dentro muy calentitas y cómodas. Laura iba con unos legins que imitaban unos vaqueros, unas botas marrones claras y una camiseta color beige con la bandera de EE.UU. haciendo que sexymente se le viera el hombro. Yo me puse mi sudadera de Mickey Mouse, una de mis prendas favoritas, con una camiseta negra de tirantes debajo, ya que tenía el cuello muy grande y hacía que se me vieran un poco los hombros, unos legins negros y mis botas negras. Las tres maquilladas finamente. Íbamos las tres arregladas pero con nuestro estilo.
-¿Vamos  ya? –dijo Laura.
-¿No es muy pronto?
-Bueno entre que lo encontramos y no… ¡Así tampoco podrán decir que las chicas llegamos siempre tarde a todos los sitios!
Las tres nos echamos a reir y pusimos camino hacia el cine. No estaba muy lejos, a los diez minutos llegamos. Había varias parejas y grupos de gente joven. Nos sentamos en uno de los bancos frente al cine. Esa zona era muy familiar y muy verde.
-¡Eh, mirar, ahí están! El pelo de María llama demasiado la atención –Oímos la voz de Niall y el comentario sobre mi pelo nos hizo a todos reir.
Saludé a todos igual que Laura y Belén, aunque esta no le fue de mucho agrado darle un beso a Louis en forma de saludo, cuando me tocó saludar a Harry, noté que estaba nerviosos, no dejaba de mirarme  con esos ojos verdes tan grandes y brillantes y eso me ponía a mi nerviosa, más aún, cuando nos saludamos los dos nos sonrojamos, el chico que faltaba por presentarse se presentó nada más llegar. Se llamaba Liam, era un poco tímido, pero ero muy simpático.  Compramos las entradas, pero era demasiado pronto. Eran las 6:30 y la película era a las 7:30, quedaba una hora.
-Oye, ¿y si vamos al parque ese de ahí? –Propuso Zayn.
A todos nos pareció bien la idea, así que pusimos en camino hacia el. Una vez allí nos dimos cuenta de que era enorme. Sin que ninguno nos diéramos cuenta Louis agarró a Belén y la llevo apartada de nosotros. Los demás nos sentamos en círculo.
-¿Oye, y Belén? –Dije.
-¿Y Louis? –Dijo Harry.