Me escabullía entre la gente, estaba empapada por la Coca-Cola que había derramado aquel chico en mi.
-¡¡MARÍA, MARÍA!! –Louis gritaba detrás de mí.
No había nadie en el baño, me quité la camiseta y la puse bajo el secador de manos. De repente entró Louis con sobrealiento.
-¿Pero qué…? ¿QUÉ HACES AQUÍ? –Dije escondiéndome como pude detrás del secador aunque no tapaba mucho.
-Oh, perdona, como he visto que ese chaval se ha girado y te ha tirado la bebida… y bueno… has salido tan deprisa… pesé que te había pasado algo…
-Ah, esto… gracias, pero no te preocupes, estoy bien, no es para tanto, ve con los demás a comer, me seco esto un poco y ahora voy.
-Vale, vale, hasta hora.
Al girarse Louis se encontró con alguien que no esperaba.
-H… Eso… Hmm… ¿Belén? ¿Qué haces aquí?
-Esperar el metro, no te jode... pero no te preocupes, ya os dejo solos… -Belén se giró, sus ojos se inundaron de lágrimas, sentía rabia y traición.
-Belén, no es lo que parece, a María le han tirado el refresco por en cima y como ha venido tan deprisa pensé que le había pasado algo.
-Belén… Louis te está diciendo la verdad –Dije poniéndome la camiseta aún húmeda y acercándome al marco de la puerta. Belén se marchó corriendo, antes de que ninguno la pudiéramos verla llorar, Louis echó a correr detrás de ella tan rápido como pudo e intentando no comerse a nadie.
¿Por qué Belén actuaba así? Ni ella misma lo sabía.
Me puse camino hacia la mesa, no tenía mucha hambre, la verdad es que había bastante gente, era normal el tropiezo de ese chaval conmigo.
Llegué a la mesa, Zayn y Laura estaban apartados, haciendo ‘manitas’ y sonriendo, Liam y Niall no estaban, y sus bandejas tampoco, solo estaban Harry que miraba pensativo la bandeja de Louis mientras bebía un sorbo de su bebida.
-¿Estás intentado comunicarte con las patatas fritas?
Levantó la vista y al verme sonrió.
-¿Dónde estabas?
-En el baño, un chaval se giró y me tiró por encima la Coca-Cola.
-Oh, que estúpido, podrían ir con más cuidado…
-Harry, está lleno de gente, además ha sido un descuido.
-¿Y no te has encontrado con Belén en el baño?
-Hmmm Sí… -Baje la mirada a la bandeja –Y Louis también.
-¿Qué?
-Sí, Louis ha visto que he salido corriendo al baño cuando el chico me ha tirado la Coca-Cola y ha pensado que me había pasado algo más grave, más majo… Bueno, entonces me he quitado la camiseta para secarla y él ha entrado para ver si estaba bien y entonces cuando ha ido a salir estaba Belén e la puerta y ha pensado que Louis y yo… pues… ya sabes…
-Ah, entiendo… ¿Y dónde están?
-Belén ha salido corriendo y Louis tras ella.
-Oye chicos –Interrumpió Zayn – Laura y yo nos vamos a dar una vuelta si no os importa…
-No, no –Contestamos al unísono.
-Marcharos tranquilos –Dije sonriendo a Laura. Estaba feliz, se le notaba en los ojos.
Los miré marcharse, hacían buena pareja y Zayn parecía muy majo. Me alegraba por Laura.
-Hacen buena pareja, ¿verdad?
-Sí, la verdad es que sí, sabes –Dijo Harry –Creo que Louis está enamorado de Belén.
-Hombre, algo le importa, si no, no hubiera salido tras ella…
-Ya no es eso, es como le pidió perdón, como le miraba a los ojos… Conozco a Louis desde hace mucho, y nunca le había visto comportarse así con una chica.
-Puede… Louis es muy majo, es un buen chaval…
-¿Es el chico que te gusta? –Dijo levantando una ceja.
-¡No!
-No te pega…
-No es Louis el chico que me gusta…
-Te pegan más otro tipo de chicos.
-Y dale… ¿Ah si? Como cuales.
-No sé… como yo.
Estallé en una carcajada, hizo que medio restaurante se girara, Harry no paraba de mirar a los lados y sonrojarse.
-Oye, solo estamos tú y yo…
-Es verdad.
-¿Qué hacemos?
-Laura y Zayn estarán paseando por los alrededores románticamente, no creo que quieran compañía, Niall y Liam… no sé donde está. Si quieres podemos ir a mi casa, seguramente Belén habrá ido allí y Louis me imagino que también…
-Vale, vamos.
Belén paró de correr y derramar lágrimas, empezaba a quedarse sin aire, sus ojos estaban rojos y todo su rímel corrido. Estaba en aquel parque, en aquella fuente. De pronto notó que alguien le abrazaba.
-No llores –Le susurró.
-Déjame –Dijo Belén con rabia, golpeando su pecho e intentado deshacer el abrazo, pero no podía Louis era más fuerte que ella.
-No, nunca.
Belén no paraba de removerse en sus brazos, hasta que al final se dio por vencida.
-Déjame, por favor, quiero estar sola.
-Belén, aunque no lo creas, te quiero más de lo que piensas, pero no me dejas demostrártelo.
-¿Y a María? ¿A ella sí no?
-No, ya te lo he dicho, solo he ido a ver si estaba bien, de verdad. Hay algo en ti diferente Belén…
-Todos decís lo mismo, ¿no os cansáis?
-Si fueras para mi igual que todas, no te habría pedido perdón, ni menos tatas veces, cuando fui a llevar a María no habría tenido ganas de abrazarte, ni en el callejón de… besarte. –Louis estaba nervioso, nunca había sentido algo así por alguien, y menos en tan poco tiempo.
Louis le cogió la cara a Belén con las dos manos y limpió las lágrimas con sus pulgares, obligándole a mirarle a los ojos.
-Dame una oportunidad… -Susurró –Solo una.
En las palabras de Louis había algo que le hacía daño, como si le clavaran puñales, pero no podía resistirse a esos ojos tan azules.
-Por favor... –Louis se acercó más a ella, haciendo que el ritmo de la respiración de ambos aumentara.
-Dame tiempo –Dijo Belén justo antes de que sus labios se rozasen.
Louis se alejó confuso.
-¿Tiempo?
-Sí, necesito tiempo.
Louis bajó las manos de su cara y miró al suelo.
-Está bien… -Dijo decepcionado –Honestamente, pensé que… me besarías.
-¿Qué? ¿Tan fácil crees que soy? ¿Simplemente por consolarme?
-No… yo solo…
-Por un momento creí que eras diferente, sí, se puede decir que me llegaste a gustar algo, pero ahora me he dado cuenta de que de odio.
A Louis esas palabras le dolían, y más viniendo de Belén. Estaba a punto de llorar. Belén le miró a los ojos con rabia y decepción.
-Te odio, Louis, no quiero volver a verte, te odio.
Belén se marchó, en esos momentos una lágrima se deslizó por la cara de Louis, esos tres ‘Te odio’ habían sido como si le hubieran pegado tres tiros en el corazón, él quería a Belén de una forma diferente e iba a demostrárselo y a conseguirlo, fuera como fuera.
Por el camino Harry no paraba de preguntar por nombres de chicos…
-¡Que no te lo voy a decir!
-Dime la verdad, no hay ningún chico.
-¡Exacto!
Miro al suelo y sonrió.
Llegamos finalmente a mi casa y llamé al timbre. Nadie contestó.
-No hay nadie…
-Pues abre la puerta…
-Belén tiene el juego de llaves…
Harry se rió.
-Ostras… mira debajo del felpudo…
-¡Harry eso solo pasa en las películas!
-Ya… pero por probar…
Levanté el felpudo.
-Ves, no hay nada…
-¿Tenéis puerta trasera?
-Sí.
Lo miré a los ojos y sonreí, la puerta trasera se habría fácilmente con un poco de maña. Llegamos y Harry la abrió enseguida.
-Joder, que rápido…
-Novias…
-Pobrecitas… les acompaño en el sentimiento…
Harry me mató con la mirada pero no pudo evitar sonreír de lado. Me dirigí al salón y me quité el abrigo, cuando me giré el ya se lo había quitado y lo tenía en la mano, esperando a que le dijera donde dejarlo.
-Deja ahí el abrigo.
-¿Aquí?
-Sí, sí, donde quieras.
Me dirigí a la cocina y abrí la nevera, sentía su presencia detrás de mí, no apartaba la mirada de mí.
-¿Quieres algo?
-Quiero muchas cosas –Cerró la puerta de la nevera haciendo que me girara hacia él, sus ojos estaban clavados en los míos, sus manos en mis caderas y su cuerpo contra el mío.