Belén apareció por la puerta.
-Louis, te voy a dejar que me lo
expliques todo, pero té también me tendrás que escuchar.
Harry y yo nos miramos
sorprendidos, Louis levantó la mirada y al analizar sus palabras corrió con una
amplia sonrisa y la abrazó, pero esta se quedó quieta.
-Vamos al salón, fuera hace frío
–Dijo Belén deshaciendo el abrazo, se quitó el abrigo y el bolso y se adentró
en el salón. Louis se quitó el abrigo y se lo dio a Harry, se quedó delate
nuestro sonriendo y nos abrazó a la vez.
-Suerte –Le susurró Harry.
-Ya verás cómo lo arregláis –Le
dije.
Louis se adentró el salón, Belén
estaba en uno de los sillones sentada, seguramente para no tener que sentarse a
su lado, pero no le funcionó, ya que Louis se sentó en el sofá de al lado y lo
más cerca de ella que pudo.
-Gracias –Dijo Louis tímidamente
pero sin apartar la sonrisa de su rostro.
-Espero que sepas aprovechar la
oportunidad que te estoy dando, puede que sea la última.
Louis entró en pánico.
-Empieza cuando quieras, te
escucho.
Harry y yo nos dirigimos a la
cocina, todos estaban callados, todos nos miraban con la boca abierta sin
comprender lo que sucedía.
-¿Empezamos a cenar? –Dije
intentando romper el hielo.
-Sí, se van a enfriar –Dijo Harry
abriendo y cortando en porciones una de ellas.
-¿Qué queréis de beber?
-¿Alguno nos va a contar lo que
pasa? –Dijo Laura mosqueada.
-Eh… Louis y Belén… Hmmm –Intentó
explicar algo con las manos, cosa que nadie entendió.
-Problemas amorosos –Añadí
rápidamente.
-Oh, yo de eso sé mucho –Dijo
Niall mientras cogía una porción de pizza.
Todo el mudo le miramos sin
entender a que venía ese comentario.
Me senté al lado de Alex, Laura
repartió bebidas, estábamos sentados en círculo. Comenzamos a comer y hablar de
anécdotas de cuando éramos pequeños, pero Harry estaba distraído, en otro
mundo.
-Belén… yo… no sé por dónde
empezar… -Louis suspiró y hizo una pequeña pausa – Yo… quiero que sepas… que lo
que menos quiero en este mundo es hacerte daño, al principio tuvimos nuestros
choques en ambos sentidos –Los dos sonrieron tímidamente al recordar esos
momentos en el avión, en el centro comercial… -Pero el día del cine y hoy me he
dado cuenta de que eres diferente… no sé… va a sonar absurdo… pero eres una de
las personas más increíbles que conozco, ya, ya sé que te conozco de dos días,
pero eres diferente a las demás…
Belén estaba más tranquila, Louis
estaba siendo sincero y ella lo notaba.
-Lamento como te he gritado en la
entrada, he sido un estúpido, y bueno te he pedido muchas veces perdón y te
pediré perdón las veces que sea necesario para tenerte como amiga, poder
abrazarte y confiar en ti… y yo ser tu
amigo y ayudarte en todo lo que pueda –Louis agarró una malo a Belén,
haciendo que se sorprendiera, se miraron los dos a los ojos- He perdido la
cuenta de cuantas veces te he dicho estas palabras pero… ¿Me perdonas? –Louis
sonrió de lado y Belén le devolvió la sonrisa.
-Supongo que yo también habré
hecho cosas que te hayan hecho reaccionar de esa forma, a si que… -Dijo
levantándose y tendiéndole la mano, Louis la aceptó y se levantó -Acepto las
disculpas.
Louis le abrazó tan fuerte como
pudo y le susurró dulcemente ‘Gracias’ haciendo que a Belén se le pusieron los
pelos de punta. Louis se separó de ella.
-Oye, y… ¿De verdad me odias?
-Puede –Dijo Belén con una pícara
sonrisa y dirigiéndose a la cocina, Louis sonrió, alzó las cejas y le siguió.
Cuando los vimos aparecer
sonrientes por la cocina les miramos todos.
-Oh, mi pizza favorita –Dijo
Louis cogiendo un trozo.
-Pásame un trozo –Dijo Belén.
Harry y yo nos miramos y nos
sonreímos.
-Que raros sois… -Añadió Zayn.
Laura le dio un golpecillo en el
brazo.
-Siento no haberte hecho mucho
caso Alex, he tenido que aclarar unos asuntillos…
-No te preocupes.
Terminamos de cenar, nadie quiso
sacar el tema de por qué Louis y Belén habían estado bien. No paramos de reír,
después de cenar estuvimos viendo una película. Se hizo tarde.
-Bueno… yo me voy a ir, mañana
trabajo –Dijo Alex levantándose del sofá.
-Oh, pobre –Contesté.
-Te acompaño a la salida –Dijo
Belén levantándose y revolviéndole el pelo a Laura ya que se estaba quedando
medio dormida.
-Y yo.
Alex se despidió de los chicos y
Harry me fulminó con la mirada al pasar por su lado. ¿A qué venía esa mirada?
-Me tenéis que explicar todavía
como os conocéis.
-Cosas de la vida Belén, no le
busques sentido.
Alex rió y Belén nos lanzó una
mirada de odio.
-Bueno, me voy, si no mañana me
dormiré, ya sabéis donde trabajo –Dijo mirándome –Venirme a ver cuando queráis.
Le dio dos besos a Belén, dos a
mí y se marchó. Volvimos al salón.
-Que majo, podrían aprender
algunos de él. –Dije.
-¿Dónde hay más bebidas? Se han
acabado -Dijo Harry.
-Arriba.
Me cogió de la muñeca obligándome
a subir con él.