martes, 10 de enero de 2012

Capítulo 12.


Belén apareció por la puerta.
-Louis, te voy a dejar que me lo expliques todo, pero té también me tendrás que escuchar.
Harry y yo nos miramos sorprendidos, Louis levantó la mirada y al analizar sus palabras corrió con una amplia sonrisa y la abrazó, pero esta se quedó quieta.
-Vamos al salón, fuera hace frío –Dijo Belén deshaciendo el abrazo, se quitó el abrigo y el bolso y se adentró en el salón. Louis se quitó el abrigo y se lo dio a Harry, se quedó delate nuestro sonriendo y nos abrazó a la vez.
-Suerte –Le susurró Harry.
-Ya verás cómo lo arregláis –Le dije.
Louis se adentró el salón, Belén estaba en uno de los sillones sentada, seguramente para no tener que sentarse a su lado, pero no le funcionó, ya que Louis se sentó en el sofá de al lado y lo más cerca de ella que pudo.
-Gracias –Dijo Louis tímidamente pero sin apartar la sonrisa de su rostro.
-Espero que sepas aprovechar la oportunidad que te estoy dando, puede que sea la última.
Louis entró en pánico.
-Empieza cuando quieras, te escucho.
Harry y yo nos dirigimos a la cocina, todos estaban callados, todos nos miraban con la boca abierta sin comprender lo que sucedía.
-¿Empezamos a cenar? –Dije intentando romper el hielo.
-Sí, se van a enfriar –Dijo Harry abriendo y cortando en porciones una de ellas.
-¿Qué queréis de beber?
-¿Alguno nos va a contar lo que pasa? –Dijo Laura mosqueada.
-Eh… Louis y Belén… Hmmm –Intentó explicar algo con las manos, cosa que nadie entendió.
-Problemas amorosos –Añadí rápidamente.
-Oh, yo de eso sé mucho –Dijo Niall mientras cogía una porción de pizza.
Todo el mudo le miramos sin entender a que venía ese comentario.
Me senté al lado de Alex, Laura repartió bebidas, estábamos sentados en círculo. Comenzamos a comer y hablar de anécdotas de cuando éramos pequeños, pero Harry estaba distraído, en otro mundo.
-Belén… yo… no sé por dónde empezar… -Louis suspiró y hizo una pequeña pausa – Yo… quiero que sepas… que lo que menos quiero en este mundo es hacerte daño, al principio tuvimos nuestros choques en ambos sentidos –Los dos sonrieron tímidamente al recordar esos momentos en el avión, en el centro comercial… -Pero el día del cine y hoy me he dado cuenta de que eres diferente… no sé… va a sonar absurdo… pero eres una de las personas más increíbles que conozco, ya, ya sé que te conozco de dos días, pero eres diferente a las demás…
Belén estaba más tranquila, Louis estaba siendo sincero y ella lo notaba.
-Lamento como te he gritado en la entrada, he sido un estúpido, y bueno te he pedido muchas veces perdón y te pediré perdón las veces que sea necesario para tenerte como amiga, poder abrazarte y confiar en ti… y yo ser tu  amigo y ayudarte en todo lo que pueda –Louis agarró una malo a Belén, haciendo que se sorprendiera, se miraron los dos a los ojos- He perdido la cuenta de cuantas veces te he dicho estas palabras pero… ¿Me perdonas? –Louis sonrió de lado y Belén le devolvió la sonrisa.
-Supongo que yo también habré hecho cosas que te hayan hecho reaccionar de esa forma, a si que… -Dijo levantándose y tendiéndole la mano, Louis la aceptó y se levantó -Acepto las disculpas.
Louis le abrazó tan fuerte como pudo y le susurró dulcemente ‘Gracias’ haciendo que a Belén se le pusieron los pelos de punta. Louis se separó de ella.
-Oye, y… ¿De verdad me odias?
-Puede –Dijo Belén con una pícara sonrisa y dirigiéndose a la cocina, Louis sonrió, alzó las cejas y le siguió.
Cuando los vimos aparecer sonrientes por la cocina les miramos todos.
-Oh, mi pizza favorita –Dijo Louis cogiendo un trozo.
-Pásame un trozo –Dijo Belén.
Harry y yo nos miramos y nos sonreímos.
-Que raros sois… -Añadió Zayn.
Laura le dio un golpecillo en el brazo.
-Siento no haberte hecho mucho caso Alex, he tenido que aclarar unos asuntillos…
-No te preocupes.
Terminamos de cenar, nadie quiso sacar el tema de por qué Louis y Belén habían estado bien. No paramos de reír, después de cenar estuvimos viendo una película. Se hizo tarde.
-Bueno… yo me voy a ir, mañana trabajo –Dijo Alex levantándose del sofá.
-Oh, pobre –Contesté.
-Te acompaño a la salida –Dijo Belén levantándose y revolviéndole el pelo a Laura ya que se estaba quedando medio dormida.
-Y yo.
Alex se despidió de los chicos y Harry me fulminó con la mirada al pasar por su lado. ¿A qué venía esa mirada?
-Me tenéis que explicar todavía como os conocéis.
-Cosas de la vida Belén, no le busques sentido.
Alex rió y Belén nos lanzó una mirada de odio.
-Bueno, me voy, si no mañana me dormiré, ya sabéis donde trabajo –Dijo mirándome –Venirme a ver cuando queráis.
Le dio dos besos a Belén, dos a mí y se marchó. Volvimos al salón.
-Que majo, podrían aprender algunos de él. –Dije.
-¿Dónde hay más bebidas? Se han acabado -Dijo Harry.
-Arriba.
Me cogió de la muñeca obligándome a subir con él.

jueves, 5 de enero de 2012

Capítulo 11.


-Hmmm… Van a venir los demás chicos a cenar…
-Ah, por mi n… Espera, espera… Eso significa que también viene Louis, ¿no?
La miré a los ojos y asentí, Belén se limitó a sentarse a mi lado con la mirada perdida en el suelo.
-Lo he intentado parar… y Harry pero…
-No importa, yo me quedo aquí arriba.
-No seas tonta, los demás no tienen la culpa, además, si va a venir tú amigo Alex…
El silencio se adueñó de la habitación.
-Belén, bajas, cenas y luego te puedes subir diciendo que estás cansada.
-Por Alex… le puedo volver a llamar.
-Viene ya hacia aquí, no le hagas retroceder, además, el único que falta es Louis por venir, igual no viene…
De repente sonó el timbre, Belén me cogió la mano y me la apretó.
-¡Belén, baja! –Gritó Laura.
Belén dejó de apretarme la mano y sonrió levemente. Se levantó y yo tras ella abrimos la puerta, al bajar unas cuantas escaleras miré hacia la puerta y mis piernas se paralizaron, era el chico de la cafetería.
-¡Hola Alex!
-¡Belén!
Los dos se abrazaron.
-¿María?
-Hola… -Me salió una risa tonta.
-¿Os conocéis? –Belén se quedó con la puerta abierta.
-Sí, bueno, no –Dijo Alex.
-Ha sido algo extraño… -Añadí.
Laura carraspeó.
-Bueno, esta es Laura y ella María.
Alex se acercó y nos dio dos besos a Laura y a mí.
-Luego quiero que me expliquéis lo vuestro, ahora vamos a cenar.
Alex y yo nos miramos y sonreímos.
-Oye, que tenemos más invitados –Dijo Laura dirigiéndose al salón.
-Es verdad, se me había olvidado –Dije –Diles que vengan a la cocina.
Laura volvió acompañada de Zayn, Liam, Niall y Harry que se volvió blanco como el papel a ver a Alex.
-Chicos, os presento a Alex, es amigo mío.
Se limitaron a decir un educado ‘hola’, todos menos Harry.
-¿Qué queréis cenar? –Dijo Belén, parecía más animada.
-Pero… Falta Louis –Dijo Niall.
-No importa –Dije- Su ración se la come Alex.
Todos me miraron raro, menos Belén que me miró agradecida.
-Oye… si vengo en una mala noche, me voy, ya quedaremos otro día –Dijo levantándose de la silla.
-No, no, vienes en el día y momento adecuado –Le dije obligándolo a sentarse de nuevo.
Los demás seguían sin comprender lo que sucedía.
-Toma –Dijo Liam entregándole una tarjeta –Me la han dado esta mañana, hacen pizzas y a buen precio.
Belén cogió la tarjeta y la miró con curiosidad y asintió con la cabeza. Hablamos de que queríamos las pizzas llamó y las pidió, en 10 minutos las traerían a casa.
Estábamos conversando y sonó el timbre.
-Voy –Dije.
-Hay dinero e mi bolso –Me gritó Belén mientras me dirigía a la puerta.
Cogí 30 euros, abrí la puerta, pero no eran exactamente las pizzas.
-H…
-¿Qué haces aquí?
-¿No quiero verme no?
-No, ni yo tampoco mucho la verdad.
-Mira, de verdad, no he hecho nada, pero tampoco entiendo porque tú estás enfadada…
-Por que es mi mejor amiga y no me gusta verla en la forma que ha venido, por la quiero.
-Pero…
-Ni peros ni peras, lo mejor es que hoy te vayas y… ya hablareis más a delante, además…
-Necesito verla y hablar con ella –Dijo adentrándose.
-¿Para hacerle daño?
Se giró y me miró a los ojos.
-María, te juro que en mi vida le haría daño a alguien como Belén –Lo estaba diciendo de verdad, se le veía la mirada.
-Está bien, si es así vete, de verdad, ahora no es el momento.
Louis agachó la cabeza, una lágrima se deslizó y aterrizó en el suelo.
-Por favor –Dijo en un susurro.
-María, hay algún probl… -Belén a pareció por la puerta y al ver a Louis se petrificó.
-¡Hola! Traigo unas pizzas.
-Oh, tome, quédese con el cambio.
-Gracias guapa, ¡que aproveche!
-Gracias –Dije cerrando la puerta, Belén y Louis seguía tal y como les había dejado.
-¿Podemos hablar?
-Creo que hoy ya has hecho demasiado –Dijo Belén con los brazos cruzados, me sorprendió que le contestara de esa forma.
Oí unas risas procedentes de la cocina.
-Voy a llevar las pizzas a la cocina –Me les quedé mirando, esperaba que Louis se percatara de que ese era su momento, levantó la cabeza y me miró marcharme.
-Belén yo…
-No me vengas con cuentos, he visto muchas películas y libros, me lo sé todo.
-¿ME VAS ESCUCHAR EN VEZ DE SER TAN PREPOTENTE?
Belén se quedó muda, mientras que los que estábamos en la cocina nos limitamos a miraros unos a otros sin mediar palabra.
-Por favor –Susurró al darse cuenta de la forma en que le había gritado.
Belén lo miró, cogió su abrigo y su bolso abrió la puerta salió pegando un portazo, haciendo que todos nos sobresaltáramos. Me levanté de la mesa y Harry detrás de mí.
-¿Pero qué pasa? –Dijo Laura molesta y sobresaltada.
Ni Harry ni yo contestamos, Louis estaba con la cabeza contra la pared llorando, le dio un puñetazo a la pared.
-Tío, tío –Harry le abrazó.
Noté como las cabezas de los demás asomaban curiosamente.
-Soy un gilipollas, un imbécil –Se limpió las lágrimas con el puño del abrigo –Mañana hago las maletas y me cojo el primer vuelo.
-No seas tonto –Dije –Seguro que se arregla.
-Después de cómo he actuado, no creo que se arregle nada.
-Hablaré con ella –Le dije poniéndole la mano en el hombro.
Se oyó el tintineo de las llaves, los tres miramos hacia la puerta con intriga.

martes, 3 de enero de 2012

Capítulo 10.


Sus ojos estaban clavados en los míos y su respiración contra la mía. Tenía la carne de gallina. Harry se acercó todavía más. Estaba segura de que el oía y sentía los fuertes y rápidos latidos de mi corazón.
-Harry… o creo que…
-Shhh –Dijo poniendo un dedo e mis labios.
De repente se escuchamos como habría alguien la puerta, Harry se separó rápidamente. Asomé la cabeza por la puerta de la cocina, era Belén. Lanzó el bolso y el abrigo y se tiró en el gran sofá que reinaba el saló. No se había percatado de mi presencia.
-Belén… Cariño… ¿Estás bien? –Dije mientras me sentaba cuidadosamente a su lado.
-Déjame, quiero estar sola… -Su voz era débil.
Sabía que no estaba bien, Harry a pareció, pero se limitó a apoyarse en el marco de la puerta. Nos miraba como si fuéramos una obra de arte abstracto.
-¿Qué ha pasado?
Belén se dio la vuelta, tenía tristeza y rabia en la mirada, de repente una lágrima salió sin permiso y empezó la carrera por sus mejillas haciendo que salieran más y más. La abracé con fuerza, para que se sintiera segura, no sabía que decirle.
-No llores, no soporto verte así.
-Todos son iguales, unos cabrones.
-No digas eso… Mira si no cuantas parejas hay en el mudo, si todos fueran iguales no habría parejas…
-Es todo un engaño, la gente no quiere morir sola y se busca pareja y se tiene que conformar con lo que sea.
Me separé de ella y la miré a los ojos.
-¿De verdad crees eso?
-De pequeña pensaba que todas teníamos un príncipe azul...
-¡Como el de las galletas!
Belén sonrió.
-Eres tonta…
-Seré tonta, pero he conseguido que rieras.
-De tu estupidez.
-Pero has reído.
Me miró y me abrazó.
-Voy a tomarme un tiempo, creo que estos días han sido muy irreales, tengo que pensar las cosas.
-Sí…
-Por cierto… ¿Cómo cojones has entrados?
Al separarse del abrazo se percató de que Harry estaba en el marco de la puerta parado, como si estuviera esperado el autobús.
-¿Qué hace él aquí? ¿Os he interrumpido en algo? ¿Y COMO COÑO HABÉIS ENRADO?
Me giré y nos echamos a reír.
Laura y Zayn paseaban por las calles de Londres agarrados de la mano y muy melosos, parecía que se conociesen de siempre y llevaran toda la vida juntos.
-Parece mentira, toda la vida para que ahora, en un día me enamore más que nunca –Dijo Zayn.
-En eso consiste el amor, un día conoces a alguien y te resulta extraño que hayas podido vivir toda la vida sin esa persona a tu lado.
Los dos fueron caminando hasta llegar a la casa de Laura, en el porche los dos se quedaron mirando.
-Me ha encantado pasar el día contigo –Dijo Laura sonrojándose, los ojos de Zayn le miraban con el brillo de un niño pequeño.
Zayn no lo dudó y la beso dulcemente, Laura no se lo creía, era todo perfecto, no le hizo mucha gracia de separarse del primer beso con aquel chico, pero tenía una sugerencia para el.
-Oye, ¿te apetece pasar y quedarte a cenar?
-Pero María y Belén…
-No creo que les importe.
-Está bien.
Laura llamó al timbre y fui a abrirle, Belén nos había contado lo sucedido, estaba más calmada e intentaba no acordarse mucho de lo sucedido ni de Louis.
-Hola –Dijeron los dos con amplias sonrisas.
-Hombre, los tortolitos –Dije con una dulce sonrisa.
-María, ¿Puede quedarse Zayn a cenar con nosotras?
-Claro, por qué no.
-Gracias –Dijo Laura dándome un abrazo y se adentró en casa.
-Gracias –Dijo tímidamente Zayn.
-No hay de que.
-Mira a quien tenemos aquí –Dijo Belén abrazando a Laura y Zayn –Bueno, yo si no os importa, me subo a dar una ducha.
Zayn se percató de los rizos de Harry.
-Tío, ¿Qué haces aquí?
-Eh… He acompañado a María… y me he quedado, ¿tú?
-He venido con Laura y bueno, me ha invitado a cenar, ¿tú también te vas quedar a cenar?
-Hmmm No sé.
-Llamar a los demás chicos y que venga a cenar –Dijo Laura sonriente, no sabía nada de lo ocurrido, Harry y yo cruzamos miradas. Belén lo que menos quería era estar con Louis, no lo quería ni oír nombrar.
-¿Qué te parece María? –Laura y Zayn me miraban con una amplia sonrisa.
-Esto…
-Mañana podéis venir a nuestra casa a cenar –Dijo Zayn entusiasmado.
-No sé…
-Vamos, María –Dijo Laura- Mejor que cenar las tres solas, así nos conocemos más todos… Zayn llama a los demás.
La miré confundida, después de lo que había sucedido con Harry e la cocina, luego lo de Belén…
Zayn llamó a los chicos, Niall y Liam llegaron en diez minutos, Zayn y Laura estaban en el sofá, sentados haciéndose caricias, mientras Harry y yo estábamos distantes, Louis no llegaba y Belén tardaba mucho.
-Voy a ver si baja ya Belén… -Tenía miedo de cómo podía reaccionar después de lo sucedido. Llamé a su puerta, se le oía hablar por teléfono. Me abrió la puerta y me hizo una seña para que me sentara en la cama. Jugaba con un hilo de la manta, mientras pesaba como decírselo.
-Tía, deja de jugar con la manta…
-Eh… Ah…
-¿Te acuerdas de mi amigo Alex? ¿El de la biblioteca? Está trabajando en una cafetería de aquí cerca y le he dicho si se quiere pasar a cenar, que majo es… así os lo presento…
-De la cena te quería yo hablar…
-¿Qué… Qué pasa? –Su gesto en la cara cambió por completo.