A los 10 minutos aquel chico se quedó dormido profundamente. Otro de ellos, el de rizos tocó delicadamente el hombro de Belén haciendo que esta se girara.
-Oye, perdona a mi amigo, antes de subir al avión le ha dejado su novia por teléfono y… bueno ya sabes… –Dijo con una media sonrisa.
-Oh, vale, no tiene importancia, pero lo podía haber dicho de otra forma, ¿no crees? –Contestó molesta.
-Sí, ahí tienes razón.
Solo llevábamos un cuarto de hora de viaje, y con los nervios tenía ganas de ir al baño. Me levanté cuidadosamente procurando no hacer mucho ruido para no despertar ni molestar a nadie.
Al salir me topé con aquel chico, me dedicó una tierna sonrisa y de repente todo mi cuerpo se heló, su sonrisa era tan… perfecta.
-¿Te importa?
-Ah… - se me congeló el pensamiento. - No, no, ya he terminado, todo tuyo. –Dije con risa nerviosa.
Fui a mi asiento, sentí como se sonrojaban y ardían mis mejillas.
-¿Qué te pasa? ¿Te encuentras bien? –preguntó Belén.
-Eh… No, nada, ¿El qué iba a pasarme?
Belén me miró y sonrió pícaramente, me conocía muy bien.
-Laura, creo que hemos cogido el avión del amor en vez el de Londres. – comentó irónicamente
-¡Idiota! –Dije dándole un golpe en el hombro.
-Ahhh… - se quejó cual niña de 5 años
-¿¡Podéis callaros!? – chilló el mal humor en persona, se había despertado.
-Oh, parece que el oso se ha despertado… –Dijo el chico de rizos mientras se sentaba.
El ‘oso’ le fulminó con la mirada.
-Por cierto mi nombre es Harry, ese de ahí es Niall –Dijo señalando al chico rubio que iba dando cabezadas. –Y este gruñón es Louis.
-Yo soy Belén, esta es Laura y esta María. –Me miró levantando una ceja.
-Muy bien, Después de este momento tan enternecedor, ¿¡me dejáis seguir durmiendo!?
-Louis, ¿De verdad, vas a estar así todo el viaje? Cálmate un poco, disfruta del paisaje, no sé… - le dijo sentándose y apoyándose suavemente en el asiento.
-Claro, como si fuera tan fácil. – contestó chasqueando la lengua.
-Como si fueras al único que le dan calabazas –Dije ya harta de oírle quejarse.
-Tiene razón –Dijo Harry
Louis se dio cuenta del comportamiento que había tenido, pero no le sentó nada bien que una desconocida le contestara de esa forma.
-Sabrás tú mucho de amor.
-Louis, ¡YA! –Dijo Harry levantando la voz, haciendo que medio avión se girara y Niall se sobresaltara
-¿Ya hemos llegado? – preguntó con voz adormilada
-No, puedes seguir durmiendo Niall
-Vale, puede que me haya pasado pero a qué viene esta a decirme…
-Oye, ¿Ya vale no? Joder, menudo viaje, ¡y solo llevamos veinte minutos! –Dijo Belén bastante quemada.
Miré a Harry
–Gracias – le susurré
Me giré y vi a Belén con los ojos cerrados intentando relajarse, Laura se había puesto el mp3, nos ignoraba completamente.
Quedaba más o menos hora y media de viaje, así que intenté descansar un rato.
-¡María, despierta, quedan unos veinte minutos para llegar! –Dijo Belén moviéndome un poco, se le veía un brillo de nervios en los ojos
-¿Has dormido algo?
-No, he estado escuchando música y leyendo, no he podido conciliar el sueño. – contestó gesticulando con las manos
-¿Y Laura?
-Ha muerto desde la discusión con Louis… espera, ¿Louis, no?
-Así me llaman.
-¿Podrías un momento dejar de meterte con nosotras? – le espetó Belén harta de él.
-Oye, siento lo del viaje, es que antes de subir…
-Déjalo- continuó ella –No importa, tú cabreo ya lo hemos pagado…
-Belén, tía, está pidiendo disculpas… Por mi parte está olvidado – le miré y sonreí, Belén suspiró profundamente y se llevó la mano a la frente.
-Si pero… bueno, vale, total, no te voy a ver más si Dios quiere…
Louis se quedó un poco arrepentido por lo que había dicho y hecho durante el viaje.
-‘Señores pasajeros procedemos a aterrizar, pónganse los cinturones’
-Belén, ¿Te importa reanimar a Laura?
Belén le quitó uno de los cascos a Laura.
-Señorita, estamos llegando a nuestro destino –Le dijo dulcemente al oído.
Laura sonrió y abrió lentamente los ojos.
Estábamos esperando a que salieran las maletas cuando vimos a los cinco chicos del avión.
-Otra vez no, por favor…–Dijo Belén.
-Solo lo vas a tener que ver y aguantar hasta que salgan las maletas, luego ya no lo verás, Londres es muy grande. – le comenté sonriendo
-¿Pero qué ha pasado? –Dijo Laura
-Nada, luego te contamos.
-¡Vosotras por aquí otra vez! – Dijo Louis con una sonrisa.
Yo le devolví la sonrisa educadamente, pero Belén le sonrió irónicamente.
-Eh, vamos, ¿Belén? ¿Era así?
-Sí –Le dijo el chico de rizos- Y ella Marí…
-Te he pedido perdón ya en el avión, me he comportado mal, ¡pero tampoco creo que sea para tanto!
-Eh. Mira, Belén, ya salen las maletas. –Dijo Laura intentando quitar la tensión del ambiente.
Cogí la mía y Belén y Laura las suyas.
-Vamos, empecemos los dos bien las vacaciones –Le dijo extendiéndole la mano amistosamente
Belén la miró con dudas.
-¿Me perdonas?-Dijo dedicándole una amplia sonrisa.
Belén le dio la mano todavía con el ceño fruncido y a continuación fue andando hacia la salida.
Laura y yo nos miramos sin entenderlo muy bien, al igual que los otros chicos que se habían quedado en los primeros asientos. Belén se giró.
-¿A qué esperáis? ¡Londres está ahí fuera!
-Creo que se ha vuelto loca- Me dijo Laura, cosa que hizo que se me escapara una carcajada.
Belén nos lanzó una mirada asesina. Y Laura prendió camino hacia ella. Yo me quedé mirando a Niall y Harry.
-Bueno, me voy, espero que tengáis un buen viaje-Dije lo más simpática y educadamente que pude.
-¡Igualmente! –Dijeron los dos chicos a la vez. Empecé a caminar, vi como Belén y Laura estaban ya fuera, esperándome para coger un taxi que nos llevaría a lo que iba a ser nuestra casa durante los tres siguientes meses.
Cuando estaba llegando a la salida oí alguien gritar mi nombre, no reconocí la voz pero era familiar.
-¡Espera! –Me giré, el chico de rizos venía caminando rápido hacia mi dirección.
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